Lo afirma Volkswagen: no existen pruebas de manipulación de cifras de emisión de CO2 de miles de sus vehículos.La empresa señaló que, tras haber realizado controles internos y medidas exhaustivas, quedó establecido y comprobado que en casi todos los modelos las emisiones de CO2 corresponden a los valores indicados en las características técnicas de los vehículos.
“No ha sido confirmada la sospecha de que fueron cambiadas ilegalmente las cifras de consumo de combustible”, añadió un vocero de Volkswagen, empresa que en la actualidad comercializa doce marcas.Por el momento no se ha confirmado el posible impacto negativo en sus cuentas, valorado inicialmente en 2.000 millones de euros.
Volkswagen, que ya está implicado en un escándalo mundial por haber manipulado once millones de coches para modificar los resultados de los tests de contaminación, anunció a principios de noviembre que había miles de vehículos cuyas emisiones de CO2 eran inferiores a lo indicado, algo que ahora desmiente tras una investigación.




