La historia del automovilismo estadounidense guarda tesoros que, en ocasiones, pasan desapercibidos durante años bajo capas de polvo. Recientemente, el hallazgo de un Ford Falcon Sedan Delivery de 1965 generó sorpresa entre los coleccionistas debido a su rareza y a las condiciones en las que permaneció oculto.
Este modelo en particular representa un eslabón fundamental en la evolución de los vehículos comerciales ligeros, situándose en el tramo final de una era donde los utilitarios derivados de sedanes dominaban el mercado antes de ser reemplazados por opciones más modernas.
El ejemplar rescatado pertenece a una serie limitada que la compañía fabricó durante un periodo breve. El Ford Falcon surgió originalmente en 1960 como la propuesta compacta de la firma para competir en un segmento en crecimiento, pero la variante tipo furgón o "rural" panelada tuvo una vida comercial mucho más corta. A diferencia de las versiones familiares convencionales, este vehículo prescinde de las ventanas laterales traseras, lo que le otorga una identidad visual única y una funcionalidad orientada al transporte de carga liviana.
Un Ford Falcon de producción limitada
Las cifras de fabricación subrayan la importancia de este descubrimiento. Durante 1965, la planta produjo menos de 700 unidades de esta configuración específica, lo que representó un porcentaje mínimo frente a la producción total de la línea. El hecho de encontrar un clásico que sobrevivió al paso del tiempo sin sufrir los estragos de la corrosión resulta inusual, especialmente en vehículos que nacieron con propósitos netamente laborales. La carrocería conserva sus paneles rectos y, según los registros, el color rojo que luce coincide con las especificaciones de fábrica de aquel entonces.
Aunque el exterior luce una integridad asombrosa, la unidad atravesó cambios mecánicos a lo largo de su existencia. El motor actual es un V8 de 4.9 litros, un bloque que la marca introdujo oficialmente años después de la salida de este ejemplar de la línea de montaje. Originalmente, estos modelos equipaban propulsores de seis cilindros en línea de 2.8 o 3.3 litros, aunque existía la opción de un V8 de menor cilindrada. A pesar de no contar con el tren motriz original, la estructura general y la escasez del modelo justifican plenamente las tareas de restauración iniciadas.
Rescate de un vehículo clásico excepcional
La recuperación del Ford Falcon estuvo a cargo de entusiastas que documentaron el proceso de limpieza y puesta en marcha. El polvo acumulado durante décadas protegía una pintura que, según algunas versiones, podría ser una de las pocas aplicadas en ese tono específico para el modelo Sedan Delivery. La ausencia de óxido estructural permite que los trabajos de mejora se centren en la parte mecánica y estética sin necesidad de realizar reconstrucciones profundas en el chasis.
Gracias a la solidez de su construcción original, el vehículo podrá lucir nuevamente su particular silueta, recordando una época donde Ford experimentaba con diferentes formatos para satisfacer las necesidades de un público diverso. La rareza del modelo asegura su lugar en futuras exhibiciones y encuentros de aficionados al motor.



