El avance de la industria automotriz de China debates en todo el mundo. Más allá de los precios bajos y la cadena de suministro, aparecieron sospechas sobre las estrategias de marketing. Dos reconocidos youtubers británicos revelaron detalles sobre los viajes de prensa y los supuestos pagos ocultos destinados a conseguir opiniones favorables en internet.
Los viajes tradicionales organizados por las marcas europeas o americanas suelen cubrir pasajes, hotel y comidas. Los periodistas asisten a los lanzamientos para probar los vehículos en condiciones óptimas. En esas ocasiones, los profesionales aclaran si existe una publicidad pagada. Sin embargo, la llegada de nuevos creadores dedicados a la moda o al estilo de vida cambió la forma de comunicar las novedades del sector.
Las agencias que trabajan para China
Según los creadores del podcast Drive Torque, algunas agencias contratan a personas con grandes audiencias ajenas al mundo del motor. Estos perfiles reciben un guion con los puntos positivos que deben mencionar. Muchas veces se omiten los datos técnicos o los precios reales de los autos, entregando un análisis superficial que se esparce de forma idéntica en diferentes perfiles de YouTube.
La competencia por conseguir la primicia en los lanzamientos genera presión en los canales independientes. Algunos participantes reconocieron el temor a quedar fuera de futuros eventos si sus opiniones resultan demasiado críticas. Esta situación perjudica de forma directa a los usuarios que buscan información confiable antes de realizar una compra importante.
Tarifas en el mercado
La polémica escaló cuando se mencionaron cifras concretas durante la charla. Uno de los integrantes del programa rechazó una invitación por problemas de agenda, lo que llevó a la agencia a preguntar por sus tarifas. Allí quedó en evidencia que las firmas de China pagan sumas de cuatro cifras a los youtubers por el simple hecho de asistir.
Otro ejemplo involucró a una marca perteneciente al grupo Chery, que desembolsó miles de dólares por videos que comparaban su camioneta con un modelo de lujo británico. Según los testimonios, ciertos influencers cobraron sumas superiores a los cuarenta mil dólares por seguir las guías acordadas previamente, un presupuesto inalcanzable para las automotrices tradicionales de Europa.




