Mendoza Jueves, 5 de abril de 2018

Un jubilado y ex militante radical es el ganador de los $15 millones del Quini 6 en Santa Rosa

Oscar Quiroga (76), un viejo militante radical, fue concejal, herrero y viñatero. Hace años que jugaba el mismo cartón. Su hija Débora es la presidenta del Concejo Deliberante.

Oscar Quiroga tiene 76 años. Es jubilado, después de toda una vida de trabajo. Fue herrero, trabajó en la viña y ahora tiene un negocito en su casa. Entre medio, fue militante radical "de los viejos" y llegó a ser concejal. Tiene 5 hijos y, desde hace un tiempo, uno de sus orgullos era que su hija Débora fuera concejal y, desde hace unas semanas, presidente del Concejo Deliberante de Santa Rosa. Desde el domingo a la noche, además de todo esto, es millonario por capricho del azar.

Podría suponerse que saber, de buenas a primeras, que uno tendrá $15 millones en el banco (menos los descuentos) debe sentirse como una alegría inmensa. Pero también surgen un montón de incertidumbres y bastante temor. Por eso es que la concejal de Cambia Mendoza Débora Quiroga, al mismo tiempo que confirmó la noticia a la prensa, pidió "cautela" en el manejo de la información.

Oscar, que venía jugando la misma boleta del Quini 6 desde hace años con los números 16, 18, 22, 23, 28 y 30, pero en otra agencia, aún no es consciente del cambio que comenzará a producirse en su vida.

Uno de sus hijos fue quien el lunes, después de la jugada de la noche anterior, se acercó a su casa para chequear la boleta. Era una posibilidad, lejana pero posibilidad al fin, que Oscar pudiera ser ganador, ya que se sabía que el afortunado era de la mendocina Santa Rosa.

Oscar había jugado en una agencia de Las Catitas, la de Gabriel Lino quien, además del orgullo de ser el vendedor del premio, recibirá $150 mil como estímulo del Instituto Provincial de Juegos y Casinos.

Así como Santa Rosa es un hervidero de acusaciones y polémicas cuando se trata de política, en cuestiones humanas es un pueblo solidario y afectuoso. Por eso los vecinos de don Oscar se ajustan al pedido de cautela que ha hecho la familia y apenas confirman lo que todo Santa Rosa sabe: que Oscar ha sido un trabajador toda su vida, que ahora es jubilado y que se merece un premio así, como tantos otros, como todos los hombres y mujeres gastados de trabajo que deberían tener una vejez amable y feliz.

Trabajó en la viña, en bodegas, ejerció su oficio de herrero. Fue un militante radical de los bravos, de los formados en las ideas de Alem e Yrigoyen, y llegó a ser concejal hace bastantes años, ya tantos que los santarrosinos no pueden recordar el período exacto.

La boleta de Oscar acertó los seis números para el sorteo de La Segunda, después de que el pozo Tradicional quedara vacante y acumule para el próximo sorteo otros $15 millones.

La boleta se jugó en la Agencia Oficial N°427, ubicada en la avenida Emilio Civit al 47, del centro de la villa cabecera del distrito Las Catitas. No está claro si fue Oscar quien, en algún paseo por allí, jugó la boleta o le encargó a alguno de sus hijos que lo hiciera por él.

El dueño de la agencia es Gabriel Lino, quien dijo estar "muy feliz" por haberle vendido a un santarrosino el billete ganador con un premio tan suculento y contó que es la primera vez que un cliente suyo sale favorecido con un premio semejante.

Anónimos

La mayoría de los ganadores en juegos de azar eligen quedar en el anonimato. Sólo la agencia donde se jugó el premio es identificada y después el agenciero saca chapa de haber vendido ese premio para que los potenciales jugadores la vean como un lugar de buena estrella.

Pero los ganadores, especialmente por precaución y pensando en su seguridad, eligen seguir en el anonimato. En parte también algunos lo hacen para evitar a los "mangueros", que nunca faltan.

Lo que le ocurrió a Oscar Quiroga es una situación atípica, que se explica sólo analizando Santa Rosa, un departamento de 17.000 habitantes y que en la villa cabecera, donde vive Oscar, son apenas unos 3.000.

Alguien le cuenta a alguien... y listo, todos lo saben. No está mal. Eso también genera solidaridad. Pero esta vez la familiaridad del pueblo diluyó en un santiamén el anonimato de Oscar.

Que sea feliz. Ha sido un trabajador toda su vida y se lo merece.