"No me gusta que me digan que soy un ejemplo de vida porque me gustaría que sea algo normal. Me toman como ejemplo porque no estamos acostumbrados a ver que alguien en silla de ruedas haga una vida normal, entonces lo que busco es no ser ejemplo, sino que esto se haga habitual", expresó Julián Suraci (30), quien desde 2008 está en silla de ruedas tras sufrir un accidente y desde 2013 da charlas motivacionales contando su historia de superación, que incluye haberse recibido de contador y practicar deportes como el paracaidismo.
El 31 de enero de 2008 Julián volvía de sus vacaciones en Chile, ya que debía presentarse a rendir un examen final en la facultad pero, a pocas horas de llegar a su San Juan natal, la camioneta en la que viajaba siguió de largo en una curva y cayó 15 metros al vacío.
Lo rescataron y lo estabilizaron, pero apenas recuperó la conciencia entendió que no podía mover sus piernas y que su vida ya no sería la misma desde entonces.
Tras 62 días en terapia intensiva y luego de ser diagnosticado con cuadriplejía a la altura de las cervicales quinta y sexta, lo que le afecta las piernas y también los brazos, perdiendo movilidad en sus manos, viajó a Córdoba para empezar una larga e intensiva rehabilitación. "Estaba desde las 8 a las 12 y de 16 a 19, y gracias a esa rehabilitación que hice a full es como estoy hoy", declaró Julián.
Cuando terminó el tratamiento volvió a San Juan y decidió seguir su carrera. Aunque hasta ese momento estudiaba para ser contador en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza, tras el accidente continuó a la distancia, cursando libre.
En 2016 logró terminar la carrera, cumpliendo una de sus primeras metas propuestas posaccidente.
Como era un amante del fútbol, la lesión le quitó una parte importante de su vida. "Para mí era lo más importante, porque amaba jugar al fútbol, era mi vida en ese momento, dejaba todo por jugar a la pelota".
Ahora, aunque no puede jugar más, está haciendo otros deportes. Entre otras cosas se lanzó en paracaídas, hizo carrovelismo y jugó al tenis de mesa. Además, va al gimnasio porque quiere subirse a la bicicleta.
"Tirarse en paracaídas es mágico, la adrenalina que se siente al subir al avión y saltar es indescriptible, pero cuando se abre el paracaídas, escuchás un silencio que nunca vas a sentir en otro lado", expresó el joven atleta.
En cuanto a la recuperación, él dice que su cabeza jugó un papel fundamental, pero que sin el apoyo de sus familiares y amigos no hubiera sido posible lograr los avances que consiguió hasta el momento.
"Cuando me dicen que soy ejemplo lo tomo bien, me da alegría, pero busco no ser ejemplo: estaría bueno que el mensaje de hacer el click para tener una vida normal lo tomen todos" (Julián Suraci, 30)
Así es "Click"
Desde 2013 Julián Suraci da unas charlas llamadas Click, en las que cuenta sus experiencia de vida.
"Lo que yo busco es que todos hagan ese click para cambiar lo que sea que tengan que cambiar, seguramente todos tenemos algo. Y siempre está la excusa de empezar otro día, dejarlo para después. El click es ese cambio que te hace empezar a hacer las cosas".
La charla se desarrollaba este viernes en el Espacio Cultural Julio Le Parc (Guaymallén).
"Antes del accidente no me hubiera animado a dar una charla, no me gustaba ni siquiera levantar la mano en clase para hacer una consulta. Después, cuando empecé con las charlas, me animé: hacerlas es algo que disfruto, me gusta estar sobre el escenario y que estén escuchando. Después, cuando termina la charla y se me acercan y sigo teniendo un poco de vergüenza, es más difícil, pero está bueno", cerró el joven.
