Luego de que una multitud copara las calles del centro de M en la tarde del viernes durante la octava Marcha del Orgullo LGBTIQ+, las consignas tomaron repercusión social.
"Al calabozo no volvemos nunca más. Diversidad no es delito, disidencia es libertad", fue el lema del encuentro de este año.
Franco Castro, uno de los organizadores, dijo a radio Nihuil que uno de los principales reclamos tiene que ver con la inserción de hombres y mujeres trans al mercado laboral.
El joven aseguró que muchos están destinados a prostituirse porque si consiguen trabajo, las condiciones no son buenas.
Castro agregó que fue la marcha del viernes fue la más convocante de las que han realizado en y que los jóvenes pisaron fuerte con respecto a la asistencia.
