Ambas niñas permanecen en salas de aislamiento en el área pediátrica de cuidados intensivos.
Siguen internadas con pronóstico reservado dos niñas de 2 y 7 años que se quemaron con agua hirviendo. Ambas sufrieron quemaduras graves en el 35% de su cuerpo y permanecen en salas de aislamiento en el área pediátrica de cuidados intensivos.
Se trata de una nena de 7 años que ingresó el domingo tras sufrir un accidente doméstico en Malargüe. A la nena se le cayó el agua hirviendo de una tetera y le afectó el tórax, los brazos y las piernas. En un principio fue trasladada al hospital regional de Malargüe que la derivó al Schestakow.
Al respecto uno de los cirujanos plásticos del nosocomio público, Darío Biancotti, señaló a UNO San Rafael que "su estado es delicado aunque estable" y agregó que "se están haciendo las curaciones aunque el pronóstico es reservado".
El otro caso, quizás el más grave, está relacionado con una beba de 2 años que se sumergió en una bañadera con agua hirviendo. Es que en un descuido, cuando la madre iba a entibiar el agua, la chiquita se arrojó sobre la bañadera.
El accidente sucedió el viernes pasado y como en el caso anterior las quemaduras afectaron el 35% de su cuerpito. Debido a la edad de la nena su pronóstico es muy reservado aunque está estable, según informó el médico.
En ese sentido dijo que "fue un accidente doméstico con mucha mala suerte" y añadió que "el agua hirviendo afectó principalmente el tórax, las piernitas y parte de los brazos".



