Para el gremio que nuclea a los médicos, ante la decisión del Gobierno de Mendoza de quitar incentivos, "corre serio peligro la salud de los mendocinos".
En un comunicado aseguraron que "reducen notablemente los horarios de atención, buscan hospitales que trabajen de 4 a 6 horas diarias", y que resienten servicios críticos como los que atienden a los niños en riesgo; a los infectólogos, "justo cuando estamos ante una epidemia mundial decretada por la OMS".
"Con la medida también se resienten los servicios de neonatología y neurocirugía. Insistimos, puede correr peligro la ciudadanía", aseguró María Isabel Del Pópolo, secretaria general de AMPROS.



