Un análisis realizado por el Ministerio Público de las causas que entraron en las diferentes unidades fiscales mostró que los delitos en general han disminuido, siendo los abusos sexuales los únicos que registraron un aumento del 14%, junto con la portación de armas ilegales, con el 20%.
El período comparado a pedido del procurador de la Corte Suprema de , Alejandro Gullé, fue desde setiembre de 2016, mes en el que asumió su cargo, hasta marzo de este año, comparando el mismo lapso del 2015.
La idea de Gullé fue conocer cómo estaba siendo aplicado el nuevo esquema de prisión preventiva, en el contexto de autoevaluar sus primeros siete meses de gestión.
Para el jefe de los fiscales, los resultados reflejan que la policía y los fiscales están más en la calle, lo que explicaría por qué han bajado significativamente los robos simples y los hurtos, y también han caído los homicidios y los robos agravados, junto con una suba de las detenciones por tener armas sin registrar, ya que en cada procedimiento se están requisando esos elementos.
Pero sobre los abusos sexuales, Gullé observó que todo es mucho más difícil porque se dan, en general, en el seno de la familia o entre conocidos. De todos modos, consideró: "La gente está más informada y denuncia más, es más probable que ese incremento sea porque haya menos ocultamiento y se procede de manera inmediata". A la par, agregó: "Todo el trabajo que se hace en torno a la lucha contra la , también ayuda a que se denuncie más el y es cierto que muchos de los que están detenidos por abusos, los han cometido en contexto de violencia de género".
El tratamiento
Actualmente, están condenados por abuso sexual 420 personas, de las cuales 70 están bajo tratamiento para controlar los impulsos a realizar este tipo de agresiones. Esa cantidad se debe a que el proceso empieza cuando el detenido está próximo a cumplir la condena, ya que el abordaje psicológico y grupal dura tres años, contando que deben ser preparados antes de tomar contacto con la calle.Eugenia Fernández, coordinadora del programa de tratamiento para agresores sexuales, que funciona desde el 2012, explicó: "El tratamiento es para aquellos casos en los que el detenido es permeable a recibirlo, ya que existen algunas personalidades, como los psicópatas, que no sienten ninguna empatía, con los que no se puede trabajar de esta manera".
Agregó que, una vez en el grupo, lo integran las mismas personas durante los tres años y "es muy fuerte, incluso se les lee en voz alta la sentencia, se expone lo que ha pasado, para que tomen contacto con los hechos, porque en general, los violadores, niegan al principio todo".
Además, comentó que ya salieron 11 personas que cumplieron con sus condenas, que pasaron por este tratamiento, y ninguna de ellas ha regresado.
Se levantó la huelga de hambre
El procurador Alejandro Gullé visitó ayer el penal de Boulonge Sur Mer y estuvo reunido con 5 representantes de los detenidos por violencia de género que hicieron huelga de hambre hasta el jueves por la noche, en protesta por las condiciones de hacinamiento y porque consideran que los fiscales abusan de la prisión preventiva. En ese encuentro, se les explicó que de todos los denunciados, sólo el 10% va a prisión. Gullé detalló: "De la gran cantidad de presos, solamente 114 fueron detenidos desde que se creó la Unidad Fiscal de Violencia de Género, y en realidad el cuello de botella no son las fiscalías sino los juzgados correccionales, donde ya tienen una grilla de juicios, que no los pueden intercalar por lo que los tiempos se prolongan".
