Mendoza Lunes, 27 de agosto de 2018

Las insólitas partes del nuevo Código de Faltas

Calificar de payasada algunas partes de la reforma del Código Contravencional podría significar multa y hasta arresto para quien escribe, si este bendito código termina siendo aprobado tal cual el proyecto enviado a la Legislatura por el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo.

El proyecto de reforma del Código Contravencional debatido en estos días, más popularmente conocido como Código de Faltas, pretende imponer algunos artículos curiosos, llamativos y, en algunos casos, preocupantes.

Dice el pretendido artículo 46: "Ofensa personal a funcionario público. El que, en lugar público o privado abierto al público, ofendiere en forma personal y directa a un funcionario público en razón de su cargo, incluidas las máximas autoridades de los Poderes Ejecutivo, Legislativo o Judicial, Provincial o Nacional o representantes del cuerpo diplomático o consular acreditados en el país, será sancionado con multa desde mil quinientas (1.500) UF hasta tres mil (3.000) UF, o desde quince (15) días hasta treinta (30) días de arresto".

Es decir, si uno le dice "vago atorrante" a un legislador que no va jamás a las reuniones de comisión ni a las sesiones, será sancionado con multa o prisión si el vago atorrante se considera ofendido.

El pretendido artículo 125 del proyecto de reforma se refiere a la "prostitución peligrosa", es decir que, al parecer, el Ejecutivo provincial considera que hay prostituciones que no lo son. Dice textualmente la redacción: "Prostitución peligrosa. La persona sorprendida en ejercicio de la prostitución afectada de enfermedad venérea o contagiosa será sancionada con multa desde mil quinientas (1.500) UF hasta tres mil (3.000) UF o arresto desde quince(15) días hasta treinta (30) días, y como obligación de conducta realizar los exámenes médicos pertinentes en el Cuerpo Médico Forense y, en su caso, el tratamiento médico correspondiente a la enfermedad de transmisión sexual que padeciere, en un establecimiento de salud público. En caso de reincidencia, la sanción se elevará al doble. Si el cliente fuere menor de edad la sanción se elevará al triple". Se pueden analizar varias cosas más en este artículo, pero será trabajo de cada lector.

La redacción, o mejor dicho el espíritu del artículo 104, es una pieza maravillosa. Dice: "Uso indebido de hábitos. El que vistiere públicamente hábitos religiosos que no le corresponda usar será sancionado con multa desde doscientas (200) UF hasta cuatrocientas (400) UF, o arresto desde dos (2) días hasta cuatro (4) días".

Si es sancionado, los policías y zorros grises saldrán en bandada a pedirles carnet de monjas a las monjas y de pastores evangélicos a los evangélicos, sin hablar de los testigos de Jehová, a quienes se les exigirá certificado de tocadores de timbre compulsivos, mientras caminan por las calles de todos los barrios del mundo sin ser atendidos por casi nadie.

Los artículos 98 y 99 se meten en un tema complejo. El primero afirma: "Inasistencia de alumnos menores de edad a establecimientos educativos. Los padres, tutores o curadores de alumnos menores de edad que, de manera reiterada e injustificada, los hagan incurrir en inasistencias a los establecimientos educativos durante el ciclo lectivo, serán sancionados con multa de seiscientas (600) UF hasta mil quinientas (1.500) UF, o arresto de hasta quince (15) días o trabajo comunitario de hasta veinte (20) días".

El artículo 99 va por el mismo camino. Se refiere a la "Omisión de cumplimiento de compromisos asumidos con los establecimientos educativos. Los padres, tutores o curadores de alumnos que, de manera reiterada e injustificada, omitieran los compromisos asumidos con los establecimientos educativos en relación al horario del retiro de los alumnos, luego de finalizado el horario escolar y siempre que el hecho no constituya un delito, serán sancionados con multa desde doscientas (200) UF hasta mil (1.000) UF, o arresto desde dos (2) días hasta diez (10) días".

No está mal atender estas cosas, pero es por demás complejo determinar responsabilidades, no vulnerar garantías y no invadir jurisdicciones que son de las justicias civil o penal.

Los sectores más ortodoxos de Cambia Mendoza sostienen que las infracciones y sanciones de los artículos 98 y 99 deberán ser aplicadas en la puerta misma del establecimiento educativo y delante de los otros padres, por el propio titular de la DGE vestido de comisario, mientras reparte reprimendas a voz en cuello y golpea a los infractores con la varilla de un duraznero.

Fuerte rechazo de la oposición a la iniciativa

Hay una fuerte pelea en la Legislatura por el proyecto del Código Contravencional. Hacía rato que la oposición, que negoció y bajó los brazos en otros temas (salvo pocas excepciones), no se mostraba tan unida y convencida como ahora.

Hay contraproyectos y modificaciones dando vueltas, pero los legisladores oficialistas están empecinados en aprobar la iniciativa del Ejecutivo tal cual fue mandada o con la menor cantidad de modificaciones posibles.

Por ahora la pelea sigue.

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