Mendoza Lunes, 15 de octubre de 2018

Ítalo, el niño caminante

No tiene problemas ni se queja por los 17 kilómetros que debe caminar para llegar a la escuela.

La historia de Ítalo Godoy, el pibe de 13 años que camina 17 kilómetros, ya sea para ir a la escuela o para retornar a su casa, es verdaderamente conmovedora.

Quien la dio a conocer fue el intendente de Rivadavia, Miguel Ronco, quien contó en su cuenta de Twitter que de camino a un acto se encontró con el chico, que volvía desde Tunuyán hacia su casa, en el paraje Costa Anzorena, del departamento del Este.

"Cuando uno ve a alguien de a pie en medio del campo, lo primero que uno hace es pararse y darle servicio, preguntarle para dónde va, si necesita que lo lleve, si necesita algo". Así describió el jefe comunal la saludable costumbre de las zonas rurales que lo llevó a detener el auto en el que se trasladaba para llevar a Ítalo a su casa.

El periodista Enrique Pfaab repasó parte de la vida de este muchachito, que es sumamente tímido y que tiene una voluntad y un deseo de superación extraordinarios.

Con el apoyo de sus padres, cuando terminó la primaria, encaró el desafío de la secundaria, pero para ello debía ir a Tunuyán, donde está el colegio más cercano.

Lo bueno es que allí viven sus abuelos. Por eso, permanece en el Valle de Uco mientras transcurre el ciclo lectivo y cada tres meses, más o menos, regresa con sus papás y sus tres hermanos. Y cómo será de bueno este chico -cuenta el intendente- que cuando llega a su hogar, sus tres hermanos corren emocionados a abrazarlo.

Lo más difícil para Ítalo es que ante la falta de transporte, para ir a lo de los abuelos o para volver a casa debe caminar 17 kilómetros por una calle de tierra, de mucho polvo. Cubre ese trayecto en aproximadamente cuatro horas. Es lo más difícil, pero él no se queja porque quiere estudiar, aprender y progresar.

Miguel Ronco conoció su historia y también conoció a su familia, de la que explicó que es humilde y trabajadora. El jefe comunal de Rivadavia dice que harán un seguimiento de la situación del joven y lo ayudarán para que pueda cumplir su sueño.

Debe haber varios Ítalos, seguramente, en Mendoza y en el país, pero sus historias no son conocidas. Por eso es válido visualizarlas cuando se tiene oportunidad. Por muchos motivos: porque quizás mueva voluntades y conciencias, por ejemplo. Pero también porque es un hermoso ejemplo de superación ante las adversidades.

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