Mendoza Lunes, 24 de septiembre de 2018

Incendios en Mendoza: aún no se han evaluado las pérdidas de fauna autóctona

El incendio que afectó los cerros del oeste durante todo el fin de semana arrasó con 1.700 hectáreas de superficie.

Si bien se sabe que el fuego ardió todo el fin de semana en el piedemonte de Mendoza quemó unas 1.700 hectáreas, aún no se han podido evaluar los daños colaterales producidos en la fauna del lugar.

El tema preocupa a las personas que viven todo el año en ese sector de la precordillera mendocina, como es el caso de Domingo Álvarez, el dueño de la Cantina "Puerta de la Quebrada", que está al pie del cerro Arco, y es ciertamente, la puerta de entrada a la popular subida que miles de mendocinos realizan cada año.

Domingo contó que, más allá de los campos, la flora autóctona, y los pastizales incendiados, en esos cerros hay zorros, guanacos, liebres, lagartijas e insectos. Muchos pueden haber muerto en el fuego. Pero no se sabrá hasta que pasen algunos días y el lugar se pueda recorrer exhaustivamente. "La gente no es consciente que lo que provoca es un desastre ecológico, está prohibido hacer fuego, pero piensan que las reglas están para que las cumplan otros", manifestó el dueño de Puerta de la Quebrada.

Por sectores

Álvarez contó que el viernes por la tarde, el fuego se fue prendiendo por sectores, pero que, probablemente, lo generó alguien que subió y encendió una fogata. Reiteró que aunque está prohibido, la gente lo hace igual. "El problema fue que el viento Zonda lo ha ido avivando. Además, al anochecer se produjo una inversión en la temperatura, que hizo que la masa de aire se desplazara hacia abajo", explicó. Las llamas descendieron por las laderas del cerro Arco y llegaron casi hasta la ruta. Por otra parte, el viento provocó que volaran ramas encendidas, y donde caían, se propagaban. "El fuego se extendió primero hacia el este, hacia el sureste después, y fue subiendo, se instaló en el noroeste, y comenzó a girar. Con el Zonda se generó un efecto de turbulencia e iba rotando. Ingresó más hacia el oeste, y llegó hasta el cerro gateado.

Lo más cerca que lo tuvimos fue enfrente de la Cantina", describió.

Colaboradores

Álvarez contó que no se fueron, ni él, ni la gente que trabaja en su cantina. "Nosotros nos quedamos a colaborar, desyuyamos, sacamos los cardos rusos que se prenden enseguida, hay que hacerlos desaparecer, mojar el lugar, vinimos varios y cada uno hizo algo", explicó.

El hombre trabaja en este lugar desde 2004 y dijo que hacía muchos años que no veía un incendio tan grande. Sin embargo, en esta oportunidad, fue particularmente preocupante, porque bajó y en general, el fuego que se provoca arriba, no llega hasta tan cerca de la población. "Hace muchos años que no se veía un incendio tan grande, este fue diferente porque bajó mucho.

La ayuda llegó pronto

Álvarez explicó que el operativo se armó en poco tiempo. "Primero llegó el personal de Defensa Civil, los aviones en ese momento no podían volar por el viento zonda. Luego llegaron los bomberos, guardaparques y policías. Lo bueno fue que no hubo que evacuar gente, porque cuando se detectó el fuego, ya no quedaba nadie en la cumbre. El fuego se estaba extendiendo hacia el este".

Los cerros afectados

El dueño de la cantina contó que los cerros afectados fueron el Arco, el Santo Tomás, y el Gateado. Sin embargo, para nosotros hubiera sido un verdadero problema si el fuego se montaba sobre el Cerro Áspero", explicó. Esto es porque una de las laderas del Áspero está enfrentada a la entrada del Arco, donde ellos tienen su emprendimiento.

También destacó que si bien el incendio está controlado, aún no termina de apagarse. "Trabajar concientizando a la gente es muy difícil. No sé cual es el motivo, pero no se dan cuenta que lo que están haciendo es un desastre ecológico irreparable", manifestó.

Junto a la cantina de Álvarez se ubica un puesto que posee 70 vacas. Javier Vergara, uno de los encargados del lugar, explicó a Diario UNO que hasta ayer en la mañana estaban sin agua, puesto que la bajan con una manguera que también se prendió fuego. Tampoco se habían podido evaluar pérdidas de animales.

-Animales. En la zona del cerro Arco pastan unas 70 vacas. Hasta el momento no se sabe si alguno de esos animales pereció al desastre.

-Afectación. El incendio afectó 1.700 hectáreas, se quemó flora autóctona y el fuego llegó casi hasta el costado de la ruta. No hubo que evacuar visitantes, sí hubo familias que temieron por sus viviendas.