Durante el desayuno de la COVIAR del 4 de marzo, en medio de los festejos vendimiales, el proyecto fue presentado por el gobernador Alfredo Cornejo: la venta de tierras en el Valle de Uco para el desarrollo de proyectos vitivinícolas.
La noticia llamó la inmediata atención del intendente de San Carlos, Jorge Difonso, quien pidió públicamente más detalles sobre el tema al ejecutivo provincial, ya que desconocía absolutamente la iniciativa.
Promediando marzo se supo que los terrenos no afectan en forma directa a San Carlos, sino que se encuentran en Tunuyán y que son aproximadamente 7.500 hectáreas las que se pondrán a la venta para desarrollar proyectos vitivinícolas. Esas tierras pertenecen a la zona de la Remonta, donde se encuentra una base del Ejército Argentino.
Poco después hubo una reunión de vecinos de la zona de La Remonta que fue calificada por el Ejecutivo como "politiquería", además de explicar que se estaba en etapas iniciales y que todo lo que había hasta el momento no era más que un borrador del proyecto.
Sin embargo, el 4 de abril salió en el boletín oficial el decreto firmado por el presidente Mauricio Macri para seguir adelante con la venta de las tierras de Campo Los Andes, como lo conocen los vecinos valletanos.
Por este motivo familias residentes en la zona y también en departamentos vecinos recurrieron a la Justicia para frenar el proyecto.
Fernando Armagnague, representante de los vecinos de La Remonta explicó a radio Nihuil que se presentó ante la Justicia un recurso de amparo con una medida de no innovar. "Esto quiere decir que el Ejecutivo Nacional no podrá avanzar hasta que no se defina si el decreto es nulo, arbitrario o inconstitucional", detalló.
Luego profundizó: "Creo que a Macri lo asesora el enemigo. No puede firmar el decreto 225 porque el Poder Ejecutivo no tiene facultades para vender un metro de tierra, facultad que sí tiene el Congreso y no se ha tenido en cuenta".
Además afirmó que no existe mensura ni planos. "Hay un croquis en un papel, una vergüenza".
En tanto, uno de los moradores, Fabián Escobar, quien ya tiene nietos en una de las propiedades que se pondrían en venta, dijo a radio Nihuil no estar en contra de la iniciativa, pero señaló que no cree que se esté haciendo de la manera correcta. "Hay cosas que no sabemos si pueden pasar y no queremos que pasen. No queremos que las tierras queden en manos de extranjeros y esto después genere el pago del agua en dólares, no queremos que sea un negocio inmobiliario ni elitista".



