Lo postergaron varias veces, pero parece que la última promesa se hará realidad. El Gran Hotel Potrerillos será abierto en lo que resta de este verano, aunque las autoridades evitan dar una fecha exacta para no generar falsas expectativas. La inversión de las empresas que lograron la concesión supera los $30 millones.
Marcelo Reynoso, director de Calidad y Servicios Turísticos del Ente Autárquico de Turismo de Mendoza, contó que realizaron una inspección junto con personal de Patrimonio de Mendoza y comprobaron que la obra está en su tramo final. "Nos dieron una fecha pero no queremos difundirla, pero sí podemos decir que va a ser abierto este verano", aseguró.
"Es una concesión de un patrimonio de Mendoza. Los arquitectos encargados de velar por ello están muy conformes con el trabajo que se ha hecho. Se ha trabajado mucho en el exterior, no se ha hecho con la misma piedra original ni se ha simulado", comentó Reynoso.
Lo que se inaugurará es una primera etapa que será la recuperación del hotel propiamente dicho. Más tarde hará una ampliación del desarrollo que incluirá un salón de fiestas y reuniones. La infraestructura se ha respetado de acuerdo a la obra original, hay 44 habitaciones dobles de entre 16 y 18 metros cuadrados que no han sido modificadas, según lo que se pidió en la licitación.
"Para Mendoza es una obra fundamental porque eleva la calidad de los servicios de la zona de montaña. El restorán va a ser de muy buena jerarquía y las prestaciones van a ser de excelencia pero el tamaño de las habitaciones no es muy grande", consideró el funcionario.
Reynoso estimó que el hotel será de tres estrellas por el promedio entre los servicios y la escasa amplitud de las habitaciones.
Los anuncios fallidos sobre la reapertura de la obra fueron varios y por eso ahora evitaron dar una fecha puntual. El primero fue para la Vendimia de 2014, luego para la Semana Santa de ese mismo año y al ver que los tiempos no daban, lo prometieron para el verano.
Nada de eso se concretó y nuevamente se puso como fecha tope la Vendimia, en este caso de 2015, pero tampoco se cumplió.
El hotel estuvo cerrado más de 15 años hasta que se licitó una concesión del lugar por 20 años. Los inversores privados son Gonzalo Sarriguren, presidente de Nell Joy, y Fernando Porretta, titular de Ceosa
Tendrá 44 habitaciones, tres restoranes (uno estilo gourmet, otro de comida típica, regional y parrilla, y un tercero destinado especialmente para eventos que se abrirá en una segunda etapa).
Contará, además, con spa, pileta, sala de eventos, viñedos y un hostel con capacidad para 25 camas. Además, sus inversores habían adelantado que, en el futuro, se sumará una piscina cubierta.



