Ya no funcionan las dos salas de San Carlos y este martes cesan las de Tunuyán y Tupungato.

Cierran casinos en el Valle de Uco y van por los $100 millones que recaudaban

Por UNO

Desde este martes el Valle de Uco se quedará sin cansinos definitivamente. Ni rastro quedará de ellos, más allá de una causa judicial de alto impacto, una fachada abandonada y los trabajadores, cuyo futuro habrá que resolver. Desde este martes, los anexos del Casino de Mendoza en las ciudades de Tunuyán y Tupungato cerrarán sus puertas.

Todo es parte de una gran apuesta del gobierno de Mendoza encabezado por Alfredo Cornejo, que consiste en que los $100 millones anuales que se escurrían en los casinos de la región vuelvan a la economía del Valle de Uco, para reactivarla.

"Los casinos le hicieron mucho daño a las economías y el consumo en estas ciudades de Mendoza. Solo tenían máquinas tragamonedas y la gente que asistía era en más del 85% visitantes de la zona y casi nada de turistas, que buscan otra cosa", explicó el gerente general del Instituto de Juegos y Casinos, Andrés Lombardi.

El funcionario explicó: "En agosto habíamos cerrado los anexos de Uspallata (Las Heras) y Eugenio Bustos (San Carlos). En enero se cerró el de La Consulta (San Carlos) y ahora es el turno de los de Tunuyán y Tupungato. A todos se les terminó el contrato del servicio de tragamonedas y se decidió no renovarlos".

Recalcó: "Dentro de dos años será cerrado el de San Rafael porque tampoco se renovará el contrato".

Lombardi destacó: "Los cuatro anexos del Valle de Uco (Eugenio Bustos, La Consulta, Tunuyán y Tupungato) tenían ingresos anuales por $100 millones".

Y explicó: "Queremos que ese dinero no termine en un casino, sino en la economía, en el consumo de los habitantes, el comercio y la producción del Valle de Uco".

Aunque los fondos que recaudaban los anexos iban a manos del Estado para distintas políticas, el directivo del Instituto de Juegos explicó que una parte se la llevaban los dueños de las tragamonedas por la prestación y la otra, la que se quedaba el Estado, iba a distintas políticas sociales, pero no volvía ese dinero al lugar de donde había venido.

"Va a facilitar el circuito del consumo. Esta plata que se perdía en los casinos va a ir a los comercios locales, a la gastronomía y a otros sectores productivos, donde será más útil y tendrá un impacto social más efectivo".

Además del de San Rafael que tiene dos años más de vida, quedarán en pie los casinos de San Martín, Rivadavia, General Alvear, Malargüe y la casa central, ubicada en Godoy Cruz.

Todos estos anexos tienen contratos vigentes hasta 2020 y 2021 por lo que será decisión de otro gobierno qué hacer con ellos.

Lombardi puntualizó: "Aunque los niveles de juego por persona eran bajos, había una fuerte conducta de continuidad, lo que generaba un gran daño en la economía familiar de quienes asistían y en general, por el monto anual que ingresaba, repercutía negativamente en el circuito económico".

Trajo a cuenta casos graves que eran un fiel reflejo del efecto del juego: "Nos encontramos con casos de gente que se gastaba todo el sueldo, a tal punto que sus familiares iban a pedir al Municipio para el que trabajaban que les pagaran el salario por quincena para que no se gastaran toda la plata".

Capítulo aparte para los trabajadores. Dijo Andrés Lombardi: "De los que ya cerramos, la mayoría fueron reubicados. Buscaremos lo mismo para los que empleados afectados".