El anuncio realizado por YPF para descontar 15% en combustibles a los docentes y regalarles un desayuno se desdibujó cuando se supo del incremento del próximo martes y el plan para subir las naftas de aquí a fin de año.
En principio fue una buena noticia. Y no deja de serlo. Los grupos de WhatsApp de las escuelas compartieron la novedad: "15% de descuento en combustibles de YPF y un café con leche servido en tasa de porcelana más una medialuna". Sin embargo, con el correr de las horas dos cosas fueron bajándole la espuma a la buena nueva.
La primera fue el anuncio de un nuevo aumento del 7% programado para el próximo martes en las estaciones de la petrolera estatal y el plan para subir los combustibles 18% de acá a fin de año. Sin contar el análisis de que las naftas han subido en lo que va del año más que la inflación.
El segundo bajón vino con la letra chica de la promo: un tope de $300 semanales en el descuento, es decir: el equivalente a un bono de $1.200 por el mes que dura la oferta. O sea: unos pocos litros que no hacen llegar la aguja ni a la mitad del tanque. Encima, el desayuno es por única vez.
A juzgar por los comentarios en las redes de este diario, muchos vieron como "estratégico" el anuncio de la promo de YPF para docentes antes del aumento que se viene en las naftas.
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Encima, los docentes que no se mueven en auto (los que hacen dedo yendo para Ugarteche o Lavalle) se sintieron afuera del beneficio. Para colmo se pusieron celosos los demás sectores, principalmente el de la salud, argumentando que están en la primera línea de fuego contra el coronavirus y no fueron comprendidos en esta iniciativa. Casi casi un tiro en los pies para el Gobierno nacional.
No obstante, no deja de ser un estímulo para el sector educativo que no tuvo un peso de aumento en 2020 y puso sus baqueteados teléfonos, computadoras e internet al servicio de la educación virtual asumiendo todo el costo.
Ítem conectividad, una buena iniciativa
Por eso es una buena iniciativa la que se conoció este viernes: el proyecto de ley para que los docentes cobren un ítem conectividad, elaborado por el diputado provincial del Frente Renovador, Jorge Difonso.
En el proyecto hay muchas cosas para discutir y probablemente difíciles de implementar. Por ejemplo, se especifica que el docente que deba cumplir con algún tipo de modalidad virtual en sus funciones reciba un dispositivo por parte del Estado, que también deberá hacerse cargo del mantenimiento y la conectividad.
Lo que no se puede objetar es que los docentes necesitan una ayuda en este sentido. Un servicio digno de internet está en los $2.500, una computadora buena no baja de los $150.000 (me quedo corto) y un smartphone de calidad regular está en los $35.000, cuando el sueldo inicial de una maestra no llega a los $30.000. Después no les pidan que se adapten a los tiempos que corren y se actualicen con el uso de tecnología.




