A sus 22 años, Agustín Caparroz Real (22) estuvo a pasos de enfrentar una condena a prisión perpetua en un caso sin precedentes en Mendoza: un crimen de un hombre hacia otro hombre en el marco de una relación de pareja que se iba a ventilar en un juicio por jurado. Sin embargo, logró torcer su suerte y este martes fue condenado a una pena menor por el asesinato de su novio ocurrido hace casi dos años en Luján de Cuyo.
Un joven admitió que cometió el crimen de su novio pero fue condenado a una pena menor
El crimen de Agustín Mamaní (22), ocurrido en agosto de 2023 en Luján de Cuyo, finalmente quedó encuadrado como un exceso de legítima defensa
Desde el momento en que Agustín Rubén Mamaní (22) fue acribillado a puñaladas en su casa ubicada en Luján de Cuyo, su novio Agustín Caparroz se convirtió en el único sospechoso. En un principio, su panorama iba encaminado hacia la pena máxima de prisión perpetua.
Es que la fiscal de Homicidios Claudia Ríos lo imputó por homicidio agravado por el vínculo. De hecho, iba a ser el primer caso que se ventile en un juicio por jurado por un crimen entre una pareja del mismo sexo. Sin embargo, todo cambió a fines del año pasado.
Giro en la causa por el crimen
A mediados de diciembre se realizaron audiencias tras algunas apelaciones que solicitó el abogado defensor Ariel Benavídez, quien tuvo el visto bueno de un Tribunal de segunda instancia. Primero, logró un cambio de calificación a homicidio en exceso de legítima defensa.
Los jueces consideraron, al igual que la defensa, que Agustín Caparroz asesinó a su novio pero lo hizo tras defenderse de un ataque. Para probar esto fue clave una herida cortante que tenía el sospechoso en la palma de su mano sobre la que los peritos apuntaron que fue en acción de defensa.
Si bien la Fiscalía de Homicidios nunca estuvo de acuerdo con esta tesis y la idea era discutirlo ante un jurado popular, al aprobarse el cambio de calificación en un fallo de segunda instancia no fue posible apelar y se agotaron los caminos de la investigación por el crimen.
Finalmente, este martes se realizó un juicio abreviado donde Agustín Caparroz admitió haber cometido un homicidio en exceso de legítima defensa y fue condenado a 3 años de prisión. Bajo este contexto, mantuvo la libertad que había obtenido tras las audiencias de diciembre del año pasado.
Crimen en Luján de Cuyo
En las primeras horas de la tarde del primer día de agosto de 2023, Agustín Rubén Mamaní se juntó con otro joven en su domicilio ubicado en el barrio Unión y Fuerza, en la triple frontera entre Luján de Cuyo, Maipú y Godoy Cruz. Minutos después, su cuerpo fue encontrado en el interior de una habitación tras haber recibido una decena de puñaladas por la espalda. Personal policial comenzó a investigar el crimen y los primeros testimonios que aportaron vecinos aseguraron haber visto a un hombre huir de la propiedad.
Desde el entorno más íntimo de Agustín Mamaní agregaron que en horas de la mañana se había reunido con un joven con el cual tenía una relación informal y habían discutido. Esta hipótesis fue alimentada con el dato de que en el lugar del hecho no detectaron la falta de pertenencias de la víctima fatal.
Mientras la pesquisa transcurría sus primeros minutos, Agustín Caparroz Real ingresó al Hospital del Carmen acompañado por su padre. Tenía un profundo corte en su mano, además de varias manchas de sangre en su ropa y en la mochila que portaba. Los investigadores cruzaron datos y quedó detenido como el principal sospechoso del crimen en Luján de Cuyo. En paralelo, se realizó un allanamiento en su domicilio ubicado en el barrio Dona Irma, en Maipú, donde secuestraron un cuchillo de cocina y varias prendas con manchas hemáticas.





