Laura Ivana Fara, testigo clave del juicio al ex intendente Luis Lobos, la esposa y la suegra, confirmó este lunes frente al tribunal la denuncia que presentó en 2016 y que sentó al clan Lobos en el banquillo por el delito de fraude contra la comuna de Guaymallén por $500.000.
Fara dijo que María Elena Fernández -suegra del ex mandatario de Guaymallén- le consiguió una ayuda económica de $500 "hasta que me dieran trabajo" en la comuna.
Y que Fernández disponía del plástico para cobrar cada mes para luego entregarle el dinero. "Me dijo que de este modo ella iba a poder ayudar a mucha más gente a través mío: a cinco personas más".
"Denuncié esto en 2016 cuando descubrí que desde figuraba como empleada de la municipalidad hacía varios años", dijo Fara.
Apenas la mujer se retiró de la sala, Lobos dijo que la mujer no podía desconocer que era agente municipal si estaba firmando bonos de sueldo y retiraba cheques de Tesorería.
Fue la segunda vez que Lobos habló en la audiencia no para declarar sino "para hacer algunas aclaraciones".
Antes había dicho: "Dicen que yo hablé con los denunciantes pero hasta hoy no sé quiénes son Fara ni Muller. Dicen que yo los hice entrar (a la comuna) ordenando pero yo no lo hice y si alguien lo sabe que lo diga acá en este juicio".
La testigo también confirmó que su hijo Pablo fue beneficiario de un mecanismo idéntico, aunque después "no llegó a trabajar en la comuna porque no quiso".
Fara dijo que conoció a la esposa de Lobos cuando la visitó en el Concejo Deliberante para informarle que ya había cobrado el primer cheque (en Banco Nación tras haberlo retirado en Tesoreria de la comuna).
La previa
El juicio comenzó sin Fernández en la sala, ya que está ausente por razones de salud, como anticipó UNO.
Aunque la defensa de Lobos y Sgró trataron de suspender el juicio, los jueces Marcelo Gutiérrez del Barrio, Ezequiel Crivelli y Jorge Luis Del Pópolo resolvieron darlo por iniciado y que la situación de Fernández sería tratada en otro debate.

