Judiciales Armando Gómez

Una sobreviviente de abuso eclesiástico vino de Buenos Aires para presenciar la sentencia

Por UNO

Julieta Añazgo llegó desde Buenos Aires para apoyar a las víctimas y sobrevivientes del Próvolo. Ella fue abusada por un cura cuando tenía 7 años, y tardó más de 30 años en recordarlo y denunciarlo. A partir de allí creó la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de Argentina.

“Muy emocionada. En nuestra causa sabemos que no vamos a obtener justicia, pero en estas instancias de juicio, cuando son otras causas, para nosotros es como si fuera propia”, dijo Añazco.

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“Nosotros nos enteramos de los abusos que estaban ocurriendo en el 2013 gracias a Francesco Zanardi, presidente de la Red del Abuso de Savona, Italia. Cuando nos informa no lo podíamos creer. Yo vivo en La Plata donde hay un Instituto Próvolo y cuando estalló en Mendoza para nosotros fue un alivio muy grande, dentro de todo el dolor”, expresó la sobreviviente.

Sabemos que las víctimas del Próvolo de Verona están muy a la expectativa porque para ellos la sentencia de hoy va a ser sanadora también, como para La plata y Flores”, aseguró la mujer que viajó desde Buenos Aires para estar presente en este día histórico.

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De paso, Julieta Añazgo dijo: “Aprovecho para decirles que no están solos, que no van a estar solos nunca más, que pueden contactarse con nosotros cuando gusten, los estamos esperando y estamos dispuestas a acompañarlos”.

Producción periodística: Sofía Fernández