Doble asesinato

Revive el juicio por el crimen de una pareja de narcos internacionales en Vistalba

Por UNO

Un policía asesino, un matrimonio chileno vinculado al narcotráfico con Italia, un doble crimen en una coqueta zona de Luján de Cuyo. Todos estos condimentos volverán a ser analizados en el segundo juicio que se realizará por las muertes de Oscar Vinchuca Guzmán (68) y Carmen del Pilar Honorato (65),

La historia tiene su punto de partida el 10 de octubre de 2013, en una casa ubicada en calle Cerro Aconcagua, en Vistalba. Ese día, un matrimonio chileno fue encontrado maniatado y con un disparo en la cabeza. La investigación avanzó y rápidamente se descubrió un trasfondo narco.

La pareja tenía un antecedente en su país natal tras ser hallados con una cocina de cocaína. Además, su hija estaba casada con un capo de la mafia de Milán, quien había muerto en prisión. Para los pesquisas, las víctimas fatales traficaban droga desde Argentina hacia Chile con destino final en Europa, donde obtenían una importante ganancia.

En cuanto a la investigación por el crimen, tiempo después fue detenido un policía de Lucha contra el Narcotráfico, Martín Berdejo (35), quien a su vez era hijo del ex concejal de Godoy Cruz Elio Berdejo. Una vaina de su arma reglamentaria fue hallada en la escena del crimen.

Misma suerte corrió un amigo de su infancia, el barman Maximiliano Damián Guerra Gobetti (36) quien fue capturado porque hallaron sus huellas dactilares en un ventanal ubicado dentro de la propiedad.

Para los acusadores ambos cometieron el crimen para sustraer una importante suma de dinero en efectivo que las víctimas fatales tenían en su domicilio -nunca se halló la plata-.

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Las pruebas físicas fueron claves para el juicio ya que no había testigos presenciales del hecho. Berdejo fue condenado a prisión perpetua pese a que quiso establecer la coartada de que efectivos policiales de Chile habían plantado el cartucho de su arma en el lugar del hecho.

Mejor suerte corrió Guerra quien fue absuelto. Su abogado defensor, Oscar Mellado, planteó que los rastros dactilares fueron encontrados en el sector externo de la casa y Guerra había ingresado días antes por órdenes de Berdejo. Según argumentó, el matrimonio pensaba vender el inmueble y el policía mandó a su amigo para hacerse pasar por comprador e inspeccionarlo, pero no participó de los asesinatos.

Tras la sentencia, el entonces fiscal de Cámara Gonzalo Nazar -hoy fiscal adjunto de la Procuración- apeló la absolución de Guerra y la Suprema Corte de Justicia hizo lugar a mediados de septiembre pasado, entendiendo que había una nulidad en el proceso.

Ahora Guerra volverá a sentarse en el banquillo de acusados con el riesgo de sufrir nada más y nada menos que una pena a prisión perpetua. El juicio iba a comenzar el miércoles pasado pero se postergó al 22 de marzo. Se espera que dure cuatro audiencias que se repartirán hasta el 11 de abril. La fiscal Daniela Chaler estará a cargo de la acusación mientras que impartirá Justicia un Tribunal compuesto por María Alejandra Ratto, Aníbal Crivelli y Marcelo Gutiérrez del Barrio.