Justicia humanitaria

Pena natural, el concepto por el que liberaron a un conductor ebrio que mató a su esposa e hija en Maipú

El joven de 28 años que protagonizó el siniestro vial el lunes pasado pagó una fianza y volvió a su domicilio. En su futuro procesal se avecina una condena mínima debido a una doctrina que prohíbe la imposición de penas crueles

"¿Qué mayor pena puede recibir que el hecho de haber matado a su propia pareja y a su hija". Esa pregunta resume el concepto jurídico de "pena natural", bajo el cual quedó libre un joven de 28 años que el lunes pasado protagonizó un accidente en Maipú. El padre de familia estaba bajo los efectos del alcohol y tras el siniestro vial terminó muriendo la mitad de su familia.

El jueves pasado, tras rendir una fianza de 300 mil pesos, Javier Argote recuperó su libertad. El hombre había sido imputado por el delito de homicidio culposo agravado por conducir alcoholizado y por ser más de una las víctimas fatales. Bajo esa calificación arriesga una potencial condena de 3 a 6 años de prisión, pero como se viene desarrollando el expediente todo parece indicar que será condenado a la pena mínima en forma condicional, es decir, no ingresará a la cárcel.

El fiscal de Tránsito Fernando Giunta tomó la decisión por la pena natural. Es una teoría jurídica que, si bien no está legislada en el Código Penal, hay un artículo de la Constitución Nacional y tratados internacionales que se refieren al respecto. Por ejemplo, la Carta Magna prohíbe la imposición de penas crueles o inhumanas.

El antecedente más resonante en Argentina es el caso Almendras ocurrido en Neuquén a mediados de 2009. El 4 de septiembre de ese año, un grupo de soldados del Regimiento Las Lajas se encontraba realizando una práctica de tiro en un playón ubicado en Zapala. En ese momento, el fusil FAL que portaba José Almendras eyectó un disparo que impactó en la cabeza de su compañero, Gastón Cheuquel, y le quitó la vida al instante.

El soldado fue imputado por homicidio culposo pero en un juicio terminó absuelto. Los jueces se basaron en la pena natural ya que entre victimario y víctima existía una "relación afectiva" y tras el hecho el acusado "no le encontraba sentido a la vida, hasta ser medicado debido al estrés post traumático que le produjo el fallecimiento de su amigo".

En Mendoza existen pocos antecedentes y la mayoría de ellos en casos de lesiones en accidentes de tránsito, según confirmó una fuente judicial. Incluso hubo un hecho donde el conductor produjo una muerte vial pero al mismo tiempo terminó con una pierna amputada, por lo que se estableció la pena natural.

Accidente en Maipú

Cerca de la 1.30 del lunes pasado, Javier Argote circulaba por ruta 50 en un auto Renault 9 a la altura del barrio Virgen del Pilar. Estaba acompañado por su pareja, Daniela Muñoz (25), y sus dos hijas, una nena de 8 años y una bebé de 11 meses. El hombre perdió el dominio del rodado, se cruzó de carril y terminó impactando violentamente contra un poste de luz.

Cuando las autoridades llegaron al lugar solicitaron la asistencia de Bomberos Voluntarios de Maipú ya que no podían sacar a la familia del habitáculo. Minutos después llegó una ambulancia del Servicio Coordinado de Emergencias que no pudo hacer más que constatar los decesos de la madre y de Xiomara, la bebé. En tanto que el progenitor y la niña sufrieron lesiones leves.

Personal policial realizó un dosaje de alcohol al conductor que arrojó un resultado de 1,16 gramos de alcohol en sangre, es decir, poco más del doble del máximo permitido por ley.