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Paula Toledo: la violación en manada y muerte que sigue impune

El caso de Paula Toledo va a juicio por tercera vez. Un crimen de impunidad que ya lleva 17 años de lucha por parte de la familia de la víctima

Paula Toledo tenía 19 años cuando hace 17 años tenía una relación con Marcos Graín. La noche de su muerte lo acompañó a una casa en la que habían otros jóvenes muy conocidos en San Rafael. Nunca más volvió a salir.

Esa noche la joven fue abusada sexualmente en reiteradas ocasiones. Luego la mataron. Todo San Rafael supo quiénes habían estado en esa casa y al otro día estaban detenidos pero la investigación y la instrucción judicial fue tan mala, y cargada de tantas sospechas, que todos los acusados fueron absueltos, menos uno. Este viernes arranca la instancia preliminar del juicio contra Graín, una instancia a la que se llega solamente por la tenacidad de la familia de Paula Toledo para buscar justicia.

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Paula Toledo, o Poli, como le decían era tímida. La noche del 30 de octubre salió con Graín y fueron a una casa en el barrio El Sosneado. Tenía toda la intención de no demorar mucho y por eso había dejado la puerta de su casa entreabierta.

Cuando fue encontrada al otro día, se encontraron en ella señales de haber sido abusada por diferentes hombres y marcas de estrangulamiento.

La vergüenza judicial

Al otro día del crimen, la Policía ya tenía a los sospechosos detenidos. Víctor Echegaray (17), alias "El Poroto"; su hermano Alejandro (16), alias "Ñaca Ñaca"; Andrés Maravilla (27), alias "Brusqui"; Iván Gauna (16), alias "Colita"; Cristian Torres, Jorge Sánchez y Marcos Graín (19) estaban todos bajo custodia luego de que varios lugareños los señalaran. Ahí comenzó el desastre de la investigación.

Según se pudo comprobar, el forense lavó el cuerpo de Paula Toledo y descartó las muestras de semen. Las que había se resguardaron mal y se contaminaron.

Las pruebas que había en la casa también fueron contaminadas ya que nunca se preservó la escena del crimen y cualquier podía ingresar.

Si por eso fuera poco, un juez subrogante tomó la causa y los liberó a todos. Cuando otro juez tomó la causa, ordenó que se los volviera a detener pero Graín ya se había fugado.

En el 2006 se hizo el primer debate y los hermanos Echegaray, Gauna y Rodríguez quedaron libres por el beneficio de la duda. Maravilla salió absuelto sin culpa y cargo. La impunidad judicial era un hecho y todo se basaba en la pésima instrucción de la causa.

Por si eso fuera poco, la ropa de Paula Toledo había sido donada a la beneficencia por lo que tampoco se pudo usar en el segundo juicio.

Este fue en 2011 y el acusado era Graín, que manifestó que estuvo con Paula pero después se fue dejándola con "los chicos". Otra vez la pésima instrucción inclinó la balanza hacia la impunidad.

Ante esto, la familia presentó un recurso de nulidad para que haya un nuevo juicio. La Suprema Corte decidió que los acusados del primer juicio ya no puedan ser sentados en el banquillo por prescripción y habilitó un nuevo debate contra Grain.