Desde que dio un giro de 180 grados, el 10 de octubre pasado, este martes será otra jornada clave para la renovada investigación por el asesinato del médico León Domingo Burela (64) que tiene acusadas a su expareja y una amiga vidente.
La fiscal de Homicidios Claudia Ríos considera que hasta este momento las pruebas son suficientes para sostener la detención de Elizabeth Ventura y Mónica Castro, las mujeres imputadas como autora y partícipe necesaria de homicidio agravado por el vínculo.
Es por esto que solicitó la prisión preventiva para ambas, medida que se discutirá en horas de la tarde del miércoles y donde la magistrada deberá enumerar las pistas que tiene en sus manos. Del otro lado estarán los abogados defensores, quienes probablemente pidan la libertad de sus clientas o al menos el beneficio de prisión domiciliaria. Será el juez Fernando Martínez quien resolverá este punto.
El antecedente más cercano fue una audiencia que se realizó a principios de este mes donde la bruja Mónica Castro exigió ser liberada ya que tiene a cargo a su familia y además había sufrido una operación nasal hacía pocos días. Esto fue rechazado por el mismo juez.
El hecho
Mingo Burela fue asesinado 15 de abril pasado a las 10.30 en su domicilio del barrio Kolton, en Las Heras. Había sido cirujano del Penal de Boulogne Sur Mer hasta el 2012 y se había jubilado. La mujer estaba en el gimnasio en el momento del hecho.
Una persona ingresó a su domicilio sin forzar ninguna abertura y lo remató con cuatro disparos certeros mientras la víctima estaba sentada en un sillón.
Su mujer había salido pocos minutos antes hacia la calle para hacer ejercicio. Algunas contradicciones en su relato hicieron que los investigadores intervengan su teléfono. En las escuchas se detectó que hablaba con su amiga, Mónica Castro, sobre el crimen.
Ambas fueron detenidas e imputadas por homicidio agravado por el vínculo. Ventura como autora intelectual y Castro como partícipe necesaria. La teoría fiscal es que las mujeres contactaron a un sicario para que asesine a Burela.



