Este lunes comenzó el juicio por jurado que buscará determinar si el ex convicto Job Antonio Godoy (40) fue víctima de un crimen a pocos meses de recuperar su libertad, a fines de 2023 en Maipú. Un joven de 22 años se debate entre la libertad o una pena de varios años de cárcel.
Las posturas sobre el crimen de un ex convicto que tiene sospechado como autor a un joven de 22 años
Este lunes comenzó el juicio que buscará esclarecer el crimen de Job Godoy (40) ocurrido a fines de 2023 en Maipú
Tomás Agustín Cornejo (22) se sentó en el banquillo de acusados y escuchó la acusación en su contra. En los alegatos iniciales, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo sostuvo que momentos antes del crimen "estuvo con arma de fuego preguntando dónde estaba Job Godoy. No se produjo un encuentro casual, estaba buscando a la víctima. No hubo un enfrentamiento, atacó sorpresivamente a la víctima".
En tanto, el abogado defensor Mariano Tello, contrapuso que "no hay forma de que sea culpable. Nunca había pisado una comisaría. Van a ver su personalidad y la de la víctima del crimen".
El juicio continuará hasta el viernes con la ventilación de las pruebas y luego se conocerá el veredicto del jurado popular.
Narcotráfico, Deportivo Maipú y crimen
La versión de la Fiscalía de Homicidios es que Tomás Cornejo y Job Godoy tenían problemas previos vinculados con el mundo del narcomenudeo. Las diferencias pasaron a un plano mayor el 2 de diciembre de 2023, cuando Deportivo Maipú jugó la final por el ascenso en Córdoba ante Deportivo Riestra. Los dos imputados son hinchas del equipo botellero.
Ese día, Tomás Cornejo había viajado hasta esa provincia para ver el partido que Maipú terminó perdiendo. Mientras se encontraba fuera de Mendoza, se enteró de que Job Godoy, quien había salido de la cárcel meses atrás, le había tiroteado el frente de su casa. Por ese motivo es que, según reconstruyó la Fiscalía, es que en su regreso decidió vengar el hecho y terminó consumando el crimen. La víctima sufrió tres heridas de arma de fuego que recibió en el cráneo, en el tórax y el brazo derecho.
En el expediente también estuvo vinculado Aron Emiliano Pérez (21), un amigo del presunto asesino y quien le habría conseguido el arma homicida. De hecho declaró y admitió haberlo llevado en moto hasta el barrio Malcayaes tras jugar un partido de fútbol, pero negó haber participado del crimen. Este joven fue condenado en un juicio abreviado a 3 años de prisión en suspenso por encubrimiento agravado.




