Juicio por jurados

Juicio por travesticidio: "En ese momento y hoy, Melody Barrera siguió siendo un objeto para él"

Este jueves finalizará el debate contra el policía acusado de cometer el crimen en Guaymallén de Melody Barrera (27). La acusación solicitó un veredicto que derive en una prisión perpetua, mientras que la defensa sostuvo su teoría de la legítima defensa.

Este jueves comenzó la recta final en el primer juicio por travesticidio en Mendoza. La acusación sostuvo su teoría de que Melody Barrera (27) fue asesinada en un crimen de odio. La defensa del policía Darío Jesús Cháves (38) contraplanteó la teoría de una legítima defensa. En cuestión de horas será un jurado popular quien resuelva la situación.

La jornada comenzó con la declaración del sospechoso del crimen en Guaymallén, quien sostuvo exactamente la misma versión que durante la etapa de investigación: que Melody Barrera le robó su pistola reglamentaria, intentó recuperarla y en ese forcejeo terminó disparando.

“Jamás actué aprovechando el estado de indefensión de nadie. No tengo odio contra las mujeres trans, he salido siempre con ellas; si pudiera volver el tiempo atrás, lo cambiaría. Sólo espero que sean justos y poder volver a estar con mi familia”, relató Cháves.

► TE PUEDE INTERESAR: Primer juicio por travesticidio en Mendoza: la coartada del policía en busca de la legítima defensa

Luego comenzó la etapa de alegatos de clausura. El primer turno fue para los fiscales de Homicidios Fernando Guzzo y Andrea Lazo quienes enumeraron las pruebas contra el imputado. "Esto fue un asesinato cruel, planificado, mediante el uso de su arma de fuego, valiéndose en su condición de policía, con ensañamiento por haber causado un sufrimiento innecesario y también en forma alevosa porque la tomó por sorpresa sin posibilidad de defensa", planteó Guzzó.

"En su declaración no mencionó a Melody, no se le cayó un 'lo siento', una disculpa. En ese momento y hoy, Melody siguió siendo para él un objeto", agregó.

En tanto que Lazo mostró una reconstrucción virtual del hecho de sangre y planteó que "Cháves cumplió con la promesa de que iba a 'cagar a tiros a los travestis' y en este caso fue a Melody Barrera. El motivo de este delito es el odio y no podemos permitirlo en la sociedad. Necesitamos respetar al que se autopercibe diferente".

Melody barrera.jpeg
Familiares de Melody Barrera se hicieron presentes en el inicio del juicio.

Familiares de Melody Barrera se hicieron presentes en el inicio del juicio.

La abogada querellante Viviana Beigel consideró que el imputado "mintió respecto al robo del arma. Al único que no le mintió fue al testigo que le dijo 'estos travestis de mierda me tiraron gas pimienta. Quedate tranquilo que voy a buscar un fierro y los voy a buscar a tiros'. Hizo masculino a una persona que se identificar mujer, ni siquiera respetó su identidad. Y también los calificó como personas 'de mierda'. Ahí se demuestra el odio".

En tanto que el abogado defensor Pablo Cazabán aseguró que "no buscamos la impunidad. Buscamos la Justicia. Pretendemos que dicten un veredicto justo. No estamos diciendo que Darío Cháves no mató. Estamos diciendo que mató con un arma de fuego, pero cabe la posibilidad de un exceso de legítima defensa".

Ante esta situación solicitó que el veredicto del jurado sea por homicidio en exceso de legítima defensa. Si esa es la decisión del jurado popular, el policía recibirá una pena de entre 1 y 5 años de prisión.

JUICIO POR JURADO POR LA MUERTE DE MELODY BARRERA // ALEGATOS DE CLAUSURA

Crimen en Guaymallén

Melody Barrera tenía 27 años y vivía en Luján de Cuyo. Solía estar vestida de hombre entre semana, pero los fines de semana se trasvestía y tenía trabajos sexuales. Los clientes los conseguía a través de una página web o directamente parando en la vía pública, en las inmediaciones de la Costanera. En la madrugada del 29 de agosto de 2020 fue asesinada mientras trabajaba. Fue ejecutada de 6 disparos a una distancia de 70 centímetros, aproximadamente.

La fiscal Andrea Lazo comenzó a investigar el hecho y el primer dato concreto que obtuvo gracias a algunos testigos y a las cámaras de seguridad es que habían visto un auto Volkswagen Bora circulando por la zona. Pero el dato no fue profundo ya que no pudieron identificar las letras y números de la patente del vehículo.

A los pocos días un chofer de Cabify que leyó las noticias sobre el travesticidio se presentó espontáneamente y explicó que esa noche vio un VW Bora estacionado. Su ocupante estaba con las puertas abiertas y se refregaba la cara. Al consultarle qué le pasaba, el hombre le dijo "los travas de la vuelta me tiraron gas pimienta. Voy a buscar un arma y lo voy a cagar a tiros". Esta versión coincidió con lo que declararon otras colegas de Melody Barrera, quienes afirmaron que era "problemática" ya que solía "tener arranques" con sus clientes donde los insultaba, les arrojaba gas pimienta y piedras.

► TE PUEDE INTERESAR: El arma que mató a la travesti Melody Barrera es la del policía detenido

Pasaron los días y no lograban identificar al asesino. Hasta que llegó un informe clave. Los pesquisas consiguieron una cámara de seguridad donde retrataron el momento que relató el chofer de Cabifiy. En un fragmento, se podía ver al sospechoso haciendo un llamada con su teléfono celular. Con este dato solicitaron a las empresas telefónicas que informen todos los cruces que se hicieron esa madrugada en ese rango horario. Allí surgió uno que coincidía perfectamente con la hora que registró el video. Así fue que obtuvieron el número telefónico de Darío Jesús Cháves.

El 17 de septiembre, policías de la División Homicidios fueron hasta la Comisaría 34 ubicada en el barrio Bancario. Allí prestaba servicios el sospechoso. En la puerta vieron que estaba estacionadio un VW Bora de las mismas características que registraron las cámaras y testigos -hasta no le funcionaba una de las luces de freno traseras- y que le habían sacado las patentes. A los pocos minutos, se hizo un allanamiento en la dependencia donde el policía quedó detenido.

Las pruebas siguientes fueron complicando aún más su situación procesal. No sólo otras travestis lo reconocieron como cliente sexual, si no que una pericia balística determinó que su pistola provista por el Ministerio de Seguridad es la misma que efectuó los seis disparos contra Melody Barrera.