Argumentó "a favor de su libertad"

El caso del mendocino que pasó 10 años peleando en la Justicia por no querer usar el cinturón de seguridad

Fue en 2014 cuando fue multado en Las Heras por circular sin el cinturón. Su peregrinar comenzó en la Justicia local hasta que llegó a la Corte nacional

La insistencia de un mendocino por no usar el cinturón de seguridad llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que resolvió por unanimidad que su uso obligatorio, que constituye una falta vial, no afecta el principio de libertad de las acciones privadas que tutela el artículo 19 de la Constitución Nacional.

En noviembre de 2014, Diego Sebastián Garay fue sorprendido por un control de tránsito al llegar a Reconquista, tomando por Acceso Norte viniendo desde Mathus Hoyos, en Las Heras. Tal como indicaba la norma local, al advertir que el conductor no llevaba puesto el cinturón de seguridad, el oficial de tránsito le impuso una multa por falta gravísima y le retuvo la licencia de conducir.

Esto último fue lo que motivó al conductor mendocino, defendido por el abogado Omar Fornetti, a plantear mediante un amparo que la obligatoriedad por ley de usar el cinturón es inconstitucional. Para justificarlo, sostuvo que circulaba solo y que, en esas condiciones, utilizar o no cinturón de seguridad era una acción que no afectaba a terceros y debía quedar exenta de control estatal.

acceso norte y reconquista las heras.jpg
En un control de tránsito en Las Heras empezó la historia. Terminó en la Corte Suprema de Justicia, con un fallo en contra de un mendocino.

En un control de tránsito en Las Heras empezó la historia. Terminó en la Corte Suprema de Justicia, con un fallo en contra de un mendocino.

"Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados", reza la norma constitucional citada.

El caso, que comenzó en Mendoza, donde llegó hasta la Suprema Corte de Justicia, se trasladó al plano nacional mediante un recurso de queja. La Corte confirmó la sentencia y ordenó el pago de las costas. "Todavía no me he enterado de nada", reconoció Garay sobre el costo del proceso.

►TE PUEDE INTERESAR: Empresa trucha, sueldos duplicados y el error clave: una pareja de jóvenes fue imputada por la estafa en Enlazados

La Corte convalidó el uso obligatorio del cinturón

Los jueces de la Corte fallaron por unanimidad, aunque con diferentes votos. En lo que coincidieron fue en que las normas que regulan el tránsito vehicular buscan coordinar la acción de diferentes actores que interactúan entre sí.

Y en este caso puntual del mendocino, señalaron que el uso obligatorio del cinturón de seguridad se justificaba en la prevención de un riesgo a terceros, porque si se produce una colisión vehicular, la falta de correajes del conductor puede aumentar las probabilidades de pérdida de control del automóvil y, por ende, las de afectar directamente a terceros que circulan en la vía pública.

En su sentencia, la Corte reafirmó su línea jurisprudencial que protege constitucionalmente las acciones privadas de la intervención estatal, pero señaló que el planteo de Garay se encuentra por fuera de la citada protección.

La Corte recordó que "la protección de la salud (que es el objetivo de la norma de tránsito que considera falta grave conducir sin los correajes y cabezales de seguridad, instrumentos diseñados para sujetar y mantener en su asiento a un ocupante de un vehículo si ocurre un accidente, con el fin de que no se lesione al hacer de freno del cuerpo frente a la brusca desaceleración producida por el impacto) tiene consagración jurídica en épocas relativamente recientes y está vinculada al llamado Estado de Bienestar".

También, que "la tutela de la salud en el específico ámbito vial, el problema de la indiferencia o de la atención jurídica por las consecuencias de la actividad ha tenido distintas etapas de regulación".

Garay sostiene que frente al derecho a la salud hay otro derecho a la "no salud"

En su fallo, el Máximo Tribunal dijo que Garay, en su presentación, sostiene que frente al derecho a la salud hay otro derecho a la "no salud" que, encuadrado dentro de la elección personal de la forma de vida (y eventualmente de muerte), y sin agraviar el orden, la moral públicos, o los derechos de terceros, tiene la misma entidad y reclama similar tutela jurídica.

Para contrarrestar los planteos del abogado del mendocino, la Corte analizó los alcances del artículo 19 de la Constitución Nacional que "asegura a cada persona un ámbito de libertad en el cual ella es soberana para adoptar decisiones fundamentales que hacen a su plan de vida, incluso cuando sus creencias legítimas la conducen a anteponer otro valor por sobre su propia vida".

Asimismo, remarcó que "la reserva de este ámbito de autonomía constituye un rasgo característico de nuestro orden constitucional".

Pero que "la obligación del uso del cinturón de seguridad en la vía pública no resulta una interferencia indebida en la autonomía individual" porque lo que busca la norma es "la prevención de un riesgo cierto de daño a terceros, que sí es una de las hipótesis previstas por el mencionado artículo 19 para habilitar la intervención estatal y la jurisdicción de los magistrados".

El recurrente, señaló la Corte, "sostiene que el uso obligatorio del cinturón agravia sus convicciones liberales -incluso cuando otros las reputen imprudentes- pero en su presentación no refuta el riesgo a terceros en que la sentencia del tribunal local justifica la validez de ese deber”. Se trata, apuntó la Corte, de “terceros que también tienen convicciones y para cuyo ejercicio requieren gozar de la vida; una vida que puede peligrar por la actitud omisiva de conductores como el recurrente de estos autos”.

Por ello, entendió que “el obrar del actor está incurso dentro de las acciones y omisiones sujetos a la regulación estatal, la que, en este caso, está plasmada en la ley provincial de tránsito y en un plan general de seguridad vial”.

En tal sentido, dijo, debe quedar claro que no se encuentra en tela de juicio en autos la prerrogativa de decidir para sí un modelo de vida (artículo 19 de la Constitución Nacional), sino el límite de aquella, que está dado por la afectación de una política pública de seguridad vial que considera a la salud de terceros como un capital social.

El mensaje después del fallo en contra

Diego Garay fue contactado por radio Nihuil tras conocerse el fallo de la Corte Suprema. El mendocino reconoció que "ir solo no justifica ir sin el cinturón" y que aunque "no iba a perjudicar a nadie, la ley está escrita así".

Más allá de los argumentos utilizados por su abogado, el doctor Omar Fornetti, que en su momento también accionó por inconstucionalidad las salidas por DNI durante la pandemia, Garay justificó su accionar judicial "porque me pareció extraño que me quitaran el carnet por ir sin cinturón" .

Tras ello, dejó un mensaje de concientización: "Usen el cinturón y manejen con prudencia porque hay que tener conciencia al momento de subirse al auto".

El caso del abogado

Omar Fornetti, letrado de Diego Garay en la causa que llegó hasta la Corte, también accionó en la Justicia por la multa y la retención de la licencia de conducir por el no uso del cinturón de seguridad en un caso que lo tuvo a él mismo como protagonista en 2017.

omar fornetti abogado.jpg
El doctor Omar Fornetti, abogado de Diego Garay.

El doctor Omar Fornetti, abogado de Diego Garay.

En su causa, el abogado interpuso una acción de amparo para pedir que se declare la inconstitucionalidad del art. 28 de la ley 6.082 (ley de tránsito vigente en ese momento) y se ordene la devolución inmediata de la licencia retenida. Como así también la inconstitucionalidad del artículo 85, inc 2 ap. j de la misma ley en tanto impone sancionar la conducción sin cinturón de seguridad.

La jueza María Paz Gallardo admitió entonces parcialmente la acción de amparo incoada, considerando inconstitucional la retención del carnet; pero desestimando la inconstitucionalidad de la sanción como falta grave a conducir sin cinturón.

"El no uso de cinturón de seguridad no queda en la esfera privada, sino que implica crear un riesgo a terceros que el Estado", dijo la jueza citando incluso el fallo de la Quinta Cámara Civil que ya había tratado el caso de Garay.

La tendencia liberal a estar en contra del cinturón de seguridad

El presidente Javier Milei es uno de los detractores públicos del uso del cinturón de seguridad y en ese marco sugirió la lectura de "el artículo de Steven Landsburg 'Como matan los cinturones de seguridad'".

Su ex asesor, el abogado Carlos Maslatón, decía hace unos años que "el que muere por no uso de cinturón de seguridad solo a sí mismo se daña. La imposición obligatoria antiliberal de su uso a nivel global hace 30 años fue el solo resultado de la combinación de ideologías comunistas combinadas con lobby industrial corrupto".

maslaton cinturon de seguridad.jpg
Carlos Maslatón, el libertario ex aliado del presidente Javier Milei.

Carlos Maslatón, el libertario ex aliado del presidente Javier Milei.

"No uso cinturón de seguridad, yo me gobierno a mí mismo y el Estado no me va a decirme a mí cómo cuidarme. Firmo cualquier eximente de responsabilidad ajena a cambio de la libertad. Y a mí nada malo puede pasarme", agregaba para ratificar su pensamiento.