San Martín

Echaron al director de Cultura de Palmira por corrupción en la gestión de Pinto en Las Paz

Ernesto Segundo Núñez (53) cometió un fraude con unas falsas licitaciones cuando era coordinador de Prensa en La Paz. Actualmente era director de Cultura de Palmira

El miércoles pasado, Ernesto Segundo Núñez (53) admitió haber cometido una estafa con falsas licitaciones mientras era funcionario en el departamento de La Paz y fue condenado. Un día después, el condenado por corrupción fue echado de su actual cargo en la municipalidad de San Martín.

Núñez era investigado desde mediados de 2019 cuando se desempeñaba como coordinador de Prensa en La Paz, bajo las gestiones de los radicales Gustavo Pinto y Diego Guzmán. Una denuncia despertó la sospecha de que el funcionario simulaba licitaciones y se terminaba quedando con el dinero -ver más abajo-.

El expediente por fraude contra la administración pública y uso de instrumento privado falso derivó en una condena de 2 años de prisión en suspenso tras un juicio abreviado que se concretó el miércoles pasado donde el sospechoso admitió los hechos de corrupción.

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Si bien quedó en libertad, Núñez terminó perdiendo su puesto de trabajo. Con el cambio de color político en la intendencia de La Paz se había ido de ese departamento pero continuó trabajando en San Martín, lugar de donde es oriundo.

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Ernesto Núñez era el coordinador de prensa de La Paz.

Ernesto Núñez era el coordinador de prensa de La Paz.

En ese departamento cumplía la función de director de Cultura de Palmira y en la jornada del jueves, tras conocerse la sentencia, dejó de estar en ese cargo. Según trascendió, el intendente Raúl Rufeil decidió suspender el contrato de Ernesto Núñez -que se renovaba cada 6 meses-.

Corrupción en La Paz

La investigación se desató gracias a la denuncia de un docente de San Martín al cual le habían llegado a su domicilio documentación del departamento de La Paz notificando una supuesta compra de talonarios impresos en papel de obra de 90 gramos por un total de $20 mil -actualizados según la inflación superarían los $150 al día de hoy-.

El hombre jamás tuvo una imprenta y mucho menos se había presentado como oferente en una licitación, por lo que se inició una pesquisa que detectó una maniobra que se había repetido en cuatro ocasiones. Consistía en presentar presupuestos apócrifos a la supuesta imprenta que tenía el docente, hacerle ganar la licitación, sacar el dinero de la tesorería municipal para pagarle al acreedor y luego entregar la orden de pago falsificada con la firma del oferente.

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Ernesto Núñez, además de ser el coordinador de Prensa también estaba a cargo de las compras por importes menores en el municipio.

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