En poco más de 6 meses la Justicia logró resolver el asesinato de Marcos Alejandro Domínguez (38), ultimado de un disparo en la cabeza en la puerta de un domicilio ubicado en Las Heras.
No fue necesario pasar por un juicio oral y público para condenar al único sospechoso que tenía el caso, Francisco Emilio Maturano (29). El joven decidió admitir su autoría en los hechos y pactar una pena con la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos.
De esta forma deberá pasar 13 años en el penal por homicidio agravado por el uso de arma de fuego -arriesgaba de 10 y medio a 33 años-, según se definió en un juicio abreviado realizado este lunes.
También te puede interesar: Busca desligarse uno de los acusados de abusar de su hermana de 7 años
El hecho de sangre ocurrió en la villa Familias Unidas, ubicada en las inmediaciones de calles Dorrego y Lisandro Moyano, en las últimas horas del 20 de febrero pasado.
Domínguez se encontraba en la casa de su pareja, cuando Maturano fue a buscarlo, quien aparentemente también tenía una relación amorosa con la mujer.
Cuando la víctima salió al exterior de la propiedad, el asesino no dudó: lo tomó del cuello y efectuó un disaparo que ingresó por el costado de su cráneo, quitándole la vida en el acto.
La mujer, que fue testigo de la secuencia, brindó el nombre de Maturano a las autoridades. El sospechoso estuvo prófugo durante casi un mes, hasta ser detenido a fines de marzo en calle 9 de Julio, en Ciudad.

