Con una extensa audiencia comenzó a discutirse si la investigación por el asesinato de la empresaria Norma Carleti (59), ocurrido en marzo de 2018 en Tunuyán, va a juicio o no.
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Este martes se reunieron las partes y el primero en tomar la palabra fue el abogado de Leonardo Hisa, ex pareja de Carleti y sindicado como autor intelectual, quien planteó una objeción a la elevación a juicio de la causa.
Fuentes judiciales comentaron que el letrado se centró en discutir la inclusión como prueba de un video filmado en la cárcel donde uno de los presuntos autores materiales asegura que Hisa mandó a matar a Carleti.
También planteó algunas objeciones el abogado Pablo Cazabán, representante de los hermanos Guerrero, presuntos asesinos de la mujer.
En contraparte, el fiscal del Valle de Uco, Jorge Quiroga, insistió en que el caso debe pasar a la siguientes instancia: un juicio que, por la calificación del hecho, será bajo la modalidad de jurado popular.
Luego de 6 horas, el Tribunal se tomó un cuarto intermedio con fecha incierta para pasar a resolver los puntos en cuestión.
Además de Hisa, están acusados Juan Carlos Guerrero, su empleado e imputado como partícipe primario; y sus dos hijos, Kevin y Alexis Guerrero, como autores materiales.
La calificación es homicidio agravado por mediar violencia de género y por promesa remuneratoria, delito que prevé la única pena de prisión perpetua en caso de ser encontrados culpables.
El caso
La empresaria Norma Carleti fue asesinada durante la noche del domingo 5 de marzo de 2018 en su casa de República de Siria y Almirante Brown, Tunuyán. Recibió más de cincuenta puñaladas que terminaron con su vida en el acto. Los asesinos huyeron del lugar sin sustraer un sólo elemento.
Hay cuatro implicados: Hisa, como autor intelectual del crimen, Juan Carlos Guerrero, como nexo con los homicidas, y Kevin y Alexis Guerrero, los hijos, como autores.
Hisa está detenido en su propia casa con tobillera electrónica luego de padecer problemas de salud mientras estaba en la Penitenciaría.
La tesis de la Fiscalía sostiene que Hisa contactó a Guerrero padre, a quien conocía por motivos laborales, y les pagó dinero a sus hijos para ultimar a su expareja, con quien tenía problemas económicos por la división de bienes tras la separación.



