Un hombre de 64 años aceptó haber acopiado cocaína y marihuana con fines de comercializarla y recibió más de 4 años de prisión.
La investigación federal comenzó el 3 de febrero de 2018, tras un allanamiento que se realizó en el templo de la Misión Evangélica de Belén ubicado en el interior del barrio Santa Teresita.
Los uniformados llegaron hasta ese lugar situado en calle Paso de los Patos en el marco de una investigación por amenazas en contexto de violencia de género. Buscaban a un sospechoso y armas de fuego. Si bien no tuvieron éxito en estos objetivos, sí lograron comenzar una nueva investigación narco.
Cerca de las 8.30 irrumpieron en el lugar y se encontraron con un joven durmiendo en un baño ubicado en la parte trasera de la propiedad, el cual no tenía comunicación con el sector del templo. Este joven fue detenido pero luego recuperó su libertad ya que se comprobó que alquilaba ese pequeño cuarto para dormir y aportó datos para identificar al verdadero sereno del lugar.
Cuando los policías irrumpieron en la iglesia evangélica hallaron 536 gramos de cocaína y 2.216 de marihuana, todo fraccionado en pequeñas dosis para el narcomenudeo. Los estupefacientes estaban ocultos debajo del atril. También hallaron 14 municiones de 9 milímetros.
La pesquisa avanzó y dos meses después se concretó la detención de Adolfo Ricardo Pérez Escobar. Este hombre de 64 años era quien estaba encargado de la limpieza y mantenimiento del templo, además de tener las llaves para abrir el ingreso.
A principios de diciembre pasado se realizó un juicio abreviado donde el sospechoso admitió ser la persona que acopiaba la droga para comercializarla. Fue condenado a 4 años y 4 meses de cárcel, además de pagar una multa de 135 mil pesos.



