Ya no hay forma de discutir que Rodrigo Serafín Galán (24) asesinó a Omar Gastón López (17) de un botellazo en la cabeza. La Corte Nacional dejó firme el fallo condenatorio por el crimen en San Rafael ocurrido en un boliche a mediados de mayo de 2016.

Aquella botella de vidrio que impactó en la cabeza de López aquella madrugada del 22 de mayo de ese año inició un expediente penal que tuvo su punto final en los últimos días. La Suprema Corte de la Nación desestimó un recurso que había presentado la defensa de Rodrigo Galán para revisar el expediente. El máximo organismo de Justicia del país consideró que no cumplió con el requisito de presentar un escrito.

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Se trata del tercer revés judicial que recibe el joven, tras la condena a 9 años de prisión que sufrió en octubre de 2018 y la posterior ratificación de esa sentencia por parte de la Corte provincial.

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Gastón López fue asesinado a sus 17 años.

Gastón López fue asesinado a sus 17 años.

Crimen en San Rafael

Gastón López y Rodrigo Galán con sus respectivos grupos de amigos habían acudido al boliche Juana, ubicado en calle Hipólito Yrigoyen. En el ingreso al baño del lugar, comenzó una discusión entre ambas facciones, una escena casi típica de los boliches en la provincia.

Pero en este caso el desenlace fue fatal. De las palabras pasaron a las piñas, y de las piñas a los botellazos. Galán le partió un envase de vidrio en la cabeza a Gastón López, quien quedó inconsciente en el piso. El menor de 17 años fue trasladado al Hospital Schestakow donde le diagnosticaron fracturas con hundimiento en ambos lados del cráneo. Estuvo internado hasta el 6 de junio, cuando perdió la vida.

Rodrigo Galán, que estudiaba abogacía y jugaba al rugby, fue condenado a 9 años de prisión, casi la pena mínima que contempla un homicidio simple con dolo eventual. Los jueces consideraron que no tuvo la intención de matar a López, pero se representó que partiéndole una botella de champagne en la cabeza podía llegar a quitarle la vida.

Además de los testimonios y de que admitió haber atacado con la botella -aunque en el juicio dijo que la lanzó-, a Galán lo comprometieron mensajes de Whatsapp que envió esa misma madrugaba diciendo "le partí una botella en la jeta a uno" y "uno se regaló y lo partí, cayó knockeado al piso".