Una de la causas más conmocionantes de los últimos años en Mendoza llegará a juicio. Elizabeth Ventura y Mónica Castro, o mejor conocidas como la viuda y la bruja, serán juzgadas por el crimen del médico León Burela.

Pese a los planteos de los abogados defensores, un juez confirmó el fin de la investigación. Es decir, que hay pruebas suficientes para que Castro y Ventura enfrenten un juicio por jurado popular. La fiscal Claudia Ríos esgrimió varias pruebas, pero sin dudas su as de espada fueron las escuchas telefónicas donde las sospechosas hablaban del asesinato.

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El caso tiene cierta particularidad: llega a juicio sin el asesino. Es que la viuda de León Burela y la bruja están sindicadas como las instigadoras del crimen, pero el supuesto sicario al cual le pagaron para terminar con la vida del hombre ni siquiera ha sido identificado en la investigación.

De una forma u otra, en caso de ser encontradas culpables por 12 ciudadanos, Castro y Ventura recibirá la pena de prisión perpetua.

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Crimen del médico

En la mañana de 15 de abril de 2019, Mingo Burela estaba tirado en el sillón del living de su casa ubicada en el residencial barrio Kolton de Las Heras. Era poco social y desde que se había jubilado -fue médico de la cárcel hasta 2012- prefería echarse cómodamente a ver televisión. Cuando quiso acordar, tenía al asesino enfrente suyo. El hombre ingresó sin forzar ninguna cerradura y le efectuó cuatro disparos.

Elizabeth Ventura había salido del domicilio minutos antes para realizar ejercicio. Era la coartada perfecta hasta que algunas contradicciones en su relato generaron dudas en los investigadores. Decidieron pincharle el teléfono celular y la sospecha se confirmó.

Ventura y su amiga Mónica Castro, con quien hablaba por teléfono sobre el crimen del médico, fueron detenidas meses después. Esta última tenía varias macumbas en su casa tratando de fraguar la investigación mediante magia negra. Entre los papeles en tarros con sal estaba el nombre de la fiscal Claudia Ríos y el de algunos miembros de la Policía.