Cinco años pasaron desde que el cura Miguel Yañez fue imputado por abusar de un menor de edad en San Rafael. Este jueves comenzó el juicio en su contra pero se complicó la acusación porque falta una prueba clave.
El clérigo, que fue suspendido de la Iglesia cuando empezó a ser investigado, está imputado por abuso sexual simple agravado por la calidad de guarda -de 3 a 10 años de cárcel-.
A mediados de 2013 se encontraba en el hogar San Luis Gonzaga, ubicado en la localidad de Monte Comán, donde estaban alojados adolescentes con causas judiciales. Fue sindicado por tocar en sus partes íntimas a un joven de 17 años.
La causa fue impulsada por la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) al año siguiente y tuvo su pico mediático cuando se difundieron audios donde presuntamente Yañez admite haber tenido relaciones "cariñosas" con los adolescentes.
La coartada del clérigo, que incluso este jueves ratificó en su declaración en el juicio, es que lo extorsionaron con ese audio que estaba editado y los menores de edad le reclamaron 8 mil dólares y $20 mil.
Lo cierto es que este jueves se sentó en el banquillo de acusados en una jornada que se extendió durante mañana y tarde, según detallaron fuentes judiciales.
La acusación que impulsa el fiscal departamental Javier Giarolli será complicada de sostener ya que la víctima no aparece desde hace cuatro años. Si bien declaró al principio de la pesquisa y detalló los abusos que sufrió, la defensa no pudo controlar ese testimonio por lo que difícilmente se incorpore como prueba al momento de la sentencia.
El debate, que es presidido por el juez Rodolfo Luque, tuvo también la declaración de 30 testigos aproximadamente. Se espera que este viernes continúen 20 personas más y luego habrá alegatos y sentencia.


