Diario Uno > Judiciales > Paula Toledo

Caso Paula Toledo: el 25 empieza el juicio contra el supuesto entregador

El caso Paula Toledo es un monumento a la impunidad gracias a la pésima investigación y al mal cuidado de las pruebas. Con varios absueltos habrá nuevo juicio

Este miércoles terminan las audiencias preliminares por el caso Paula Toledo y está previsto que el 25 de noviembre comience el juicio por uno de los crímenes más aberrantes y con mayor impunidad vistos en Mendoza.

El hecho ocurrió en el 2003, cuando Paula Toledo tenía 19 años y una relación con Marcos Graín, el único acusado en el juicio que comenzará en una semana.

Te puede interesar...

La noche del 30 de octubre ambos salieron y fueron a una casa en la que habían otros jóvenes. Según Graín, él la dejó ahí "con los chicos". Ella nunca salió. Esa noche fue abusada y asesinada.

El cuerpo de la chica fue encontrada al otro día y en pocas horas se detuvo a varias personas: Víctor Echegaray (17), alias "El Poroto"; su hermano Alejandro (16), alias "Ñaca Ñaca"; Andrés Maravilla (27), alias "Brusqui"; Iván Gauna (16), alias "Colita"; Cristian Torres, Jorge Sánchez y Marcos Graín.

Pero la instrucción judicial fue pésima. El médico forense tiró a la basura las muestras de semen. Se regaló la ropa que tenía Paula Toledo al momento de los hechos, no se preservó la escena del crimen. Un juez subrogante liberó a todos y cuando la causa fue tomada por otro magistrado, Graín ya se había fugado.

En el 2006 se hizo el primer debate y los hermanos Echegaray, Gauna y Rodríguez quedaron libres por el beneficio de la duda. Maravilla salió absuelto sin culpa y cargo. La impunidad judicial era un hecho y todo se basaba en la pésima instrucción de la causa.

Este fue en 2011 y el acusado era Graín, que manifestó que estuvo con Paula pero después se fue dejándola con "los chicos". Otra vez la pésima instrucción inclinó la balanza hacia la impunidad.

Ante esto, la familia presentó un recurso de nulidad para que haya un nuevo juicio. La Suprema Corte decidió que los acusados del primer juicio ya no puedan ser sentados en el banquillo por prescripción y habilitó un nuevo debate contra Grain.