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Caso Burela: pidieron que la bruja vuelva al penal pero seguirá en domiciliaria

Fue una de las primeras presas "conocidas" de Mendoza en obtener prisión domiciliaria por el coronavirus. Y, según confirmó hoy la Justicia, así seguirá Mónica Castro (54).

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La llamada "bruja", acusada de planificar el crimen del médico jubilado León Domingo Burela (64), logró salir del penal el 6 de abril pasado. La Justicia consideró que estaba en el grupo de riesgo por el coronavirus ya que tenía antecedentes médicos como hipertensión y asma.

Este jueves, la Fiscalía de Homicidios solicitó que se revoque el arresto domiciliario. El fiscal Fernando Guzzo consideró que la pandemia se está superando de a poco -de hecho puso como ejemplo la apertura de la actividad comercial-.

La abogada defensora Susana Soleti interpretó que su clienta no está en libertad sino arrestada pero en modalidad domiciliaria. También esgrimió que pagó una fianza de 800 mil pesos por lo que no hay riesgo de fuga.

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Por esa línea se inclinó el juez Horacio Cadile, quien rechazó el pedido de la Fiscalía y confirmó la prisión domiciliaria para Castro.

El hecho

Mingo Burela fue asesinado 15 de abril pasado a las 10.30 en su domicilio del barrio Kolton, en Las Heras. Había sido cirujano del Penal de Boulogne Sur Mer hasta el 2012 y se había jubilado. Su pareja, Elizabeth Ventura, estaba en el gimnasio en el momento del hecho.

Una persona ingresó a su domicilio sin forzar ninguna abertura y lo remató con cuatro disparos certeros mientras la víctima estaba sentada en un sillón.

Su mujer había salido pocos minutos antes hacia la calle para hacer ejercicio. Algunas contradicciones en su relato hicieron que los investigadores intervengan su teléfono. En las escuchas se detectó que hablaba con su amiga, Mónica Castro, sobre el crimen.

Ambas fueron detenidas e imputadas por homicidio agravado por el vínculo. Ventura como autora intelectual y Castro como partícipe necesaria. La teoría fiscal es que las mujeres contactaron a un sicario para que asesine a Burela.

Al momento de ser detenida, Castro tendía decenas de macumbas referidas al caso y apuntando contra los investigadores para que no logren resolverlo.

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