Sentencia

Absolvieron al preso acusado de intentar contagiar de VIH a dos penitenciarios

Este viernes finalizó el juicio contra el preso que protagonizó el ataque en el interior del penal de Almafuerte

Alejandro Damián Ríos Carrasco (35) terminó absuelto en la jornada de este viernes. El preso, que cumple una condena por un homicidio que cometió en una fiesta de Navidad años atrás, fue juzgado por intentar contagiar de VIH a dos penitenciarios en el complejo de Almafuerte.

Durante la etapa de alegatos en el juicio, el fiscal Sebastián Capizzi solicitó una condena de 1 años y 8 meses de prisión para el preso por el delito de tentativa de contagio de una enfermedad venérea transmisible.

El defensor oficial Gabriel Galeota clamó por la absolución argumentando que se trató de una conducta atípica, es decir, que no está contemplada dentro del Código Penal.

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El altercado entre el preso y los penitenciarios ocurrió en la cárcel de Almafuerte.

El altercado entre el preso y los penitenciarios ocurrió en la cárcel de Almafuerte.

Tras escuchar a todas las partes, incluso a uno de los penitenciarios que declaró en la penúltima jornada del debate, la jueza Mónica Romero dictó una sentencia que se inclinó por la teoría defensiva.

El ataque del preso a los penitenciarios

La investigación sostenía que el 14 de septiembre de 2022, cerca de las 9, Alejandro Ríos se encontraba en el interior del Módulo IV de la cárcel de Almafuerte recibiendo una visita.

Cuando finalizó ese período de tiempo, le pidió el jefe del sector continuar el encuentro con esta persona en otro sector del penal. El agente le manifestó que por cuestiones operativas no era posible hacerlo.

Ante la negativa, el preso se tornó violento por lo que también llegó hasta el lugar otro jefe penitenciario que estaba de turno. En ese momento, Alejandro Ríos sacó de sus pertenencias una hoja de afeitar, se cortó el antebrazo y comenzó a salpicar con sangre el rostro de los agentes, mientras los golpeaba. A los pocos minutos terminó reducido en el suelo.

El problema surgió porque el preso tenía diagnosticado la presencia de VIH con una alta carga viral, por lo que los penitenciarios tuvieron que someterse a controles médicos durante un año para descartar que hayan sido contagiados de esa enfermedad.

Finalmente, los resultados arrojaron resultado negativo, pero para la Fiscalía hubo una clara intención de contagio por parte del preso.

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