A cuatro años del inicio del expediente, un abogado y su pareja se sentaron en el banquillo de acusados de montar un plan para robarle más de medio millón de pesos a una clienta que había cobrado una indemnización.
Desde el lunes de la semana pasada, Luciano Edgardo Ortego Hernández (39) y Luciana Valeria López Oca (31) comenzaron a ser juzgados por estafa.
Los acusados intentaron realizar una maniobra para ser sobreseídos: aseguraron que en septiembre pasado le devolvieron $500 mil a la víctima y que con eso se extinguía la acción penal.
Tanto el fiscal Gustavo Fehlmann como el abogado querellante Facundo Marquesini se opusieron ya que el acuerdo no fue homologado en sede civil y además no logra reparar el delito -para la parte acusatoria la suma a devolver ronda el millón y medio de pesos debido a la actualización de la inflación-.
El juez penal Eduardo Martearena se inclinó por esta última versión y decidió continuar con el juicio, tomando declaración a la propia víctima.
El juicio debía continuar el miércoles pasado pero se suspendió ya que Ortego presentó un certificado médico indicando que debía realizar reposo. De todas formas, continuará el 8 y 9 de abril.
El hecho
A mediados de 2014, una mujer de 45 años fue notificada por una Aseguradora de Riesgos del Trabajador (ART) sobre una indemnización que debía cobrar por la muerte del padre de su hija. Se trataba de una suma un poco superior al medio millón de pesos.
A la mujer le recomendaron a Ortego como abogado, quien era medianamente conocido ya que en 2009 se había casado con una de las hijas de Emir Yoma, excuñado y asesor del expresidente Carlos Menem.
Según sostiene la acusación, el letrado culminó los trámites y le aconsejó que depositara el dinero del resarcimiento en otra cuenta corriente ya que había otra expareja del hombre fallecido que podía reclamarlo. Concretamente le ofreció la cuenta de su novia, Luciana López.
La víctima comenzó a buscar inmuebles para comprar, pero cuando intentó señar uno no pudo acceder a la plata. Ortego le dijo que estaba en un plazo fijo y no podía sacarla del banco. Ya en noviembre del año siguiente, la mujer logró obtener apenas $2 mil por parte del letrado, quien bajo distintas excusas le aseguraba que no podía extraer los billetes. Lo cierto es que la mujer se cansó y efectuó una denuncia penal y civil contra ambas personas.
En la investigación, el abogado declaró en el expediente y estableció una floja coartada. Dijo que le había devuelto la totalidad del dinero a la víctima excepto $106 mil que cobró en calidad de honorarios. Pero no pudo presentar un papel que deje constancia de esto ya que lo había perdido.



