Desde enero de 2026, el Impuesto PAIS dejó de aplicarse a los consumos con tarjetas de crédito en el exterior. Este recargo del 30% ya no se cobra en compras realizadas en Chile, lo que reduce significativamente el costo final de los gastos para los argentinos. Sin embargo, sigue vigente la percepción del 30% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales sobre el dólar oficial. Esto genera una duda práctica para quienes viajan al país vecino: ¿es mejor usar la tarjeta o llevar efectivo?
El cambio es importante porque antes el dólar tarjeta sumaba PAIS + percepción (60% extra), pero ahora solo queda la percepción del 30%. El costo de pagar con tarjeta de crédito en el exterior se acerca más al dólar oficial, aunque no es el más barato del mercado. En Chile, la mayoría de los comercios (supermercados, restaurantes, hoteles y excursiones) aceptan tarjetas internacionales sin problemas, lo que facilita los pagos.
La mejor forma de pagar en Chile
Pagar con tarjeta de crédito o débito tiene ventajas claras en 2026. Ofrece comodidad y seguridad, sin necesidad de llevar mucho efectivo. Si tenés una cuenta en dólares y configurás el débito o pagás el resumen directamente con dólares (comprados al oficial o MEP), evitás la percepción del 30%.
Llevar efectivo sigue siendo una opción válida, sobre todo si conseguís dólares a buen precio y los cambiás en casas de cambio chilenas por pesos locales. El efectivo rinde bien en mercados, transporte público, propinas o lugares donde no aceptan tarjeta. El riesgo es mayor por pérdida o robo pero el cambio en efectivo suele ser favorable comparado con opciones peores como cambiar pesos argentinos directamente.
Para ilustrar la diferencia, supongamos una compra de 10.000 pesos chilenos (por ejemplo, una cena o una excursión). Si pagás con tarjeta de crédito (y liquidás en pesos argentinos) el costo efectivo ronda los 16.600 a 16.700 pesos argentinos (incluyendo la percepción del 30% sobre el dólar oficial).
Si llevás efectivo (dólares y luego cambiás en Chile) podés obtener un mejor resultado, costando unos 15.000 a 16.000 pesos argentinos.





