Hay un pequeño lugar costero en la Región de Valparaíso que muchos conductores pasan de largo al viajar por la ruta 5 Norte. Se trata de un pueblo rural que lleva el nombre de un mamífero marino gigante, aunque en sus playas no es común avistar ballenas con frecuencia. Este sitio se encuentra varios kilómetros al norte del conocido balneario de Papudo, en una zona donde la costa empieza a cambiar de ritmo: menos edificios altos y más tranquilidad.
Muchos turistas descubren este pueblo solo cuando buscan alternativas a los destinos más concurridos. Este lugar pertenece a la comuna de La Ligua, está muy cerca de Los Molles y se accede fácilmente por un paso superior desde la carretera principal. Durante años fue un sector agrícola y de parcelas, pero desde la década de 2010 ha crecido de forma notable por la venta de terrenos y la construcción de casas de veraneo.
El pueblo al norte de Papudo
Hoy en día, este pueblo se está posicionando como una opción interesante para vacaciones familiares o de descanso. Sus playas, como la extensa Playa La Ballena, ofrecen arena, olas moderadas y sectores tranquilos ideales para caminar, pescar o simplemente relajarse. La cercanía con Los Molles permite complementar la estadía con visitas a caletas vecinas, restaurantes de mariscos y actividades como el buceo o paseos en bote. La distancia a Papudo, alrededor de 45 minutos en auto, hace que sea fácil combinar ambos destinos en un mismo viaje.
El perfil del turista ha cambiado con los años. Antes predominaban los residentes locales pero ahora llegan más familias de Santiago de Chile y del otro lado de la cordillera, atraídas por los precios más accesibles en comparación con balnearios exclusivos como Zapallar o Cachagua. Hay oferta de arriendos en Airbnb, cabañas y departamentos con vista al mar, muchos con quinchos y estacionamiento. El ambiente es familiar, sin el bullicio de las grandes ciudades turísticas, y los fines de semana de verano se nota mayor movimiento.
A pesar del crecimiento, el pueblo mantiene características rurales. El abastecimiento de agua depende en parte de camiones aljibes, lo que recuerda que no es un centro turístico masivo. Esto precisamente atrae a quienes buscan desconexión: calles tranquilas, sonido del mar y poca intervención comercial. La gastronomía local se basa en pescados y mariscos frescos, con restaurantes sencillos que sirven platos típicos de la zona central.
Este pueblo que está al norte de Papudo gana terreno como alternativa para vacaciones en Chile. Su combinación de playas amplias, acceso fácil desde la capital y ambiente calmado lo hace ideal para quienes quieren evitar aglomeraciones sin renunciar al mar. Poco a poco, más personas lo incorporan a sus planes de verano, convirtiéndolo en un destino emergente.





