Diario Uno > Horóscopo > Zodiaco

Zodiaco: los signos que la pasan mal en las fiestas

El zodiaco no les juega a favor. Estos son los signos que la pasan mal en las fiestas de Navidad y Año Nuevo

A algunos no les gusta Navidad, otros odian Año Nuevo. El zodiaco tiene bien identificados a los signos que la pasan mal en las fiestas. A veces son "el Grinch" de las reuniones. En ocasiones prefieren desaparecer y evitar cualquier tipo de festejo que implique juntarse con familiares o amigos. Estos son los signos a los que los astros no les juegan a favor en los festejos de fin de año.

CÁNCER

Te puede interesar...

Para cualquier persona los jueves y viernes correspondientes a las fiestas de Navidad y Año Nuevo 2020-2021 serán especiales. Para los cangrejos no serán más que jueves y viernes. No les gustan los festejos navideños ni de año nuevo. Les incomoda juntarse con familiares, también con amigos. No les gusta beber, aunque sí gustan de la cena, sin emitir sonido, por supuesto. Odian las conversaciones melancólicas, los recuerdos y la alegría forzada. Ni bien dan las 12, saludan, brindan casi por obligación, comen algunas cosas ricas y a la 1 están en su casa, si es posible, durmiendo en su cama.

ESCORPIO

Para los escorpianos el problema de las Fiestas son algunos familiares políticos que no logran digerir ni con el paso de los años. Un cuñado amarrete, una concuñada que intenta siempre ser el centro de atracción, una suegra que confunde su nombre con el del novio o novia anterior de su pareja. O bien, la tío que siempre tira algún comentario inoportuno referido a la larga soltería del aludido o aludida. Para pasarla mejor, se permiten un par de tragos. Esto lleva a dos situaciones, la primera es que se toman toda la mala onda con liviandad y sapiencia. La segunda es que se les afloja la lengua y todo puede terminar en un mini estallido social. Si no fuera por los familiares desubicados, para los escorpiones estaría todo más que bien.

ACUARIO

Imposible ponerse de acuerdo con ellos. Su problema es la comida. Si la mayoría de familia quiere pollo relleno, ellos dicen que no van si no hay lechón o asado. Si al menú le agregan estos platos cárnicos, ellos se vuelven inmediatamente vegetarianos. La cuestión es dar la contra, siempre. Finalmente son capaces de irse a cenar a un restaurante para terminar peleándose con el mozo. Ni siquiera saben por qué se les complica tanto con la comida. La explicación es simple: el inconveniente no está en la comida, simplemente no les gustan las reuniones familiares durante esta época del año y, participen o no, siempre la pasan mal.