El fundador de CrowdFarming.Wine sostiene que el vino atraviesa una transformación impulsada por nuevos consumidores que buscan identidad, experiencias e historias detrás de cada botella. En esta entrevista analiza el crecimiento de las marcas personalizadas, explica el modelo que permite crear un vino "llave en mano" y asegura que Argentina tiene una oportunidad histórica para liderar una nueva etapa de la industria mundial.
Mientras buena parte de la industria vitivinícola busca recuperar el consumo y conectar con las nuevas generaciones, Francisco Evangelista prefiere mirar el futuro con optimismo. El ingeniero agrónomo mendocino y fundador de CrowdFarming.Wine considera que Argentina reúne todas las condiciones para convertirse en protagonista de una nueva etapa del vino mundial, impulsada por consumidores que ya no buscan únicamente calidad, sino también identidad, experiencias e historias para contar.
La definición surgió durante una entrevista realizada en Conexión Agro, por Radio Nihuil, donde Evangelista repasó el crecimiento de CrowdFarming.Wine —la empresa que acompaña a emprendedores, empresas y particulares en la creación de su propia marca de vinos— y compartió su visión sobre los cambios que atraviesa la vitivinicultura, el auge de los vinos personalizados y las oportunidades que se abren para la Argentina en el escenario internacional.
"Si la historia de la vitivinicultura es un libro, creo que hay un capítulo que se está cerrando y el capítulo nuevo que se está abriendo, creo que Argentina puede ser el gran protagonista del nuevo capítulo", señaló Evangelista durante la entrevista.
Desde su experiencia, el fundador de CrowdFarming.Wine observa que el mercado del vino está atravesando un cambio profundo. Ya no alcanza solamente con ofrecer una botella de calidad: los consumidores buscan propuestas que tengan un relato, un origen y una conexión emocional.
En ese contexto nació un modelo que permite desarrollar una marca propia de vinos con un acompañamiento integral, desde la selección del viñedo y la elaboración hasta el diseño de la etiqueta, la estrategia comercial y la posibilidad de acceder a mercados internacionales.
"Hay una tendencia muy fuerte hacia los vinos con identidad, hacia aquellas marcas que tienen algo para contar. El consumidor quiere saber quién está detrás del vino, cuál es su historia y qué lo hace diferente", explicó Evangelista.
Crear un vino propio: un modelo que cambia la forma de acercarse a la industria
CrowdFarming.Wine surgió como una alternativa para quienes soñaban con tener su propio vino, pero no contaban con los conocimientos técnicos o la infraestructura necesaria para desarrollarlo. El modelo funciona como una propuesta integral que acompaña todo el proceso productivo.
La iniciativa permite elegir estilos, variedades y perfiles de vino, trabajar con viñedos seleccionados y construir una identidad propia para la marca. El objetivo es acercar la posibilidad de crear un vino personalizado a emprendedores, empresas, restaurantes, clubes y particulares.
"Lo que hacemos es bajar la barrera de entrada. Muchas personas tienen la idea de crear un vino, pero no saben por dónde empezar. Nosotros acompañamos todo el camino para que puedan transformar esa idea en una realidad", explicó.
Según detalló Evangelista, la empresa ya acompañó más de 120 proyectos y permitió la creación de más de 600 etiquetas, con vinos elaborados en distintas regiones argentinas, desde Mendoza hasta Salta y la Patagonia.
El nuevo consumidor y la búsqueda de historias
Para Evangelista, una de las grandes transformaciones del sector está vinculada con la manera en que las nuevas generaciones se relacionan con el vino.
"El consumidor nuevo está pidiendo vinos que tengan algo más que contar", sostuvo, al remarcar que las experiencias, la autenticidad y la conexión con el origen ganan cada vez más protagonismo.
En ese escenario, considera que los vinos personalizados, las pequeñas producciones y las marcas con identidad propia pueden convertirse en una oportunidad para ampliar el universo del vino y atraer nuevos consumidores.
"El vino tiene una enorme capacidad para contar historias. Esa es una de las grandes fortalezas que tiene nuestra industria", afirmó.
Argentina ante una nueva oportunidad
Más allá del crecimiento del modelo de marcas personalizadas, Evangelista plantea una mirada estratégica sobre el futuro de la vitivinicultura argentina.
"Argentina tiene todo para escribir un nuevo capítulo del vino mundial", sostiene, al destacar la diversidad de terroirs, la capacidad técnica de sus profesionales y el reconocimiento internacional que logró construir la industria en las últimas décadas.
Para el fundador de CrowdFarming.Wine, el desafío será transformar esas fortalezas en nuevas propuestas que permitan conectar con consumidores de todo el mundo.
"Creo que Argentina puede ser el gran protagonista del nuevo capítulo del vino", resume Evangelista.
Una mirada que combina innovación, identidad y una oportunidad para que el país siga construyendo su lugar dentro de la escena vitivinícola global.
En pocas palabras
- Argentina: Puede ser protagonista del nuevo capítulo del vino mundial, según Francisco Evangelista.
- CrowdFarming.Wine: Lanza un modelo para crear marcas personalizadas de vino "llave en mano".
- Consumidor: Busca identidad, experiencias e historias detrás de cada botella de vino.




