Sobre los motivos del viaje, la diva remarcó en declaraciones al programa "Vale Doble", que se emite por radio Rivadavia, que pidió "permiso, porque sino no te dejan entrar".
"Soy residente porque tengo casa acá. Me la dieron porque tengo personal al cual pagarle, tengo perros, más animales y estaba preocupada por ellos. Tengo muchas cosas acá. Me parece que después de estar encerrada 65 días sola en mi casa tenía derecho a venir acá", precisó. "Soy residente porque tengo casa acá. Me la dieron porque tengo personal al cual pagarle, tengo perros, más animales y estaba preocupada por ellos. Tengo muchas cosas acá. Me parece que después de estar encerrada 65 días sola en mi casa tenía derecho a venir acá", precisó.
Sobre el levantamiento de la cuarentena, sostuvo: "No puedo decir eso, pero es la más larga, más larga que en cualquier país. Empezamos bien y ahora esto con los barrios más carenciados ha sido espantoso".
Asimismo, destacó el desempeño del presidente Alberto Fernández cuando arrancó la cuarentena.
"La manejó bien, estuvo bárbaro y los números daban bien. Se movió rápido. Pero después fue todo muy largo… ", señaló Susana Giménez, al tiempo que evitó referirse a sus preferencias políticas.
La popular conductora partió desde el aeropuerto SABE (en la jerga aeronáutica, Aeroparque) rumbo a SUMU (Montevideo).
Cuando pisó suelo uruguayo, según confirmó Noticias Argentinas de testigos directos, las autoridades no querían que bajara, hasta que exhibió un certificado de estar tramitando la residencia en la República Oriental del Uruguay (ROU).
Allí, Susana Giménez señaló que iba a su finca de Punta del Este, algo que sorprendió porque podría haber usado el aeropuerto cercano a esa ciudad balnearia.
La autorización fue otorgada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), para viajar en la aeronave Lear Jet 60, matrícula LV-FVZ, de la firma Baires Fly, otra cuestión que sorprende, pues para ello debió haber sido considerada una excepción necesaria el viaje de la diva rumbo a Uruguay.
"Antes de la cuarentena, lo normal eran 600 operaciones diarias. Ahora son 10 o menos, todas de aviones chicos. Pero suelen ser vuelos sanitarios, oficiales (con autoridades que se trasladan), de seguridad o carga", señaló una importante fuente del sector, que vio a la diva el sábado y aún no encuentra explicación a la autorización de la ANAC para su vuelo. "Antes de la cuarentena, lo normal eran 600 operaciones diarias. Ahora son 10 o menos, todas de aviones chicos. Pero suelen ser vuelos sanitarios, oficiales (con autoridades que se trasladan), de seguridad o carga", señaló una importante fuente del sector, que vio a la diva el sábado y aún no encuentra explicación a la autorización de la ANAC para su vuelo.