Alejo Moiso, un piloto comercial experimentado, explicó por qué la ruta aérea Mendoza-Santiago de Chile es una de las más turbulentas del mundo y una de las razones es que la travesía implica sortear la cordillera de los Andes con picos de entre 6.800 a 7.000 metros de altura. Además, el experto destacó la existencia de corrientes de aire muy rápidas, llamadas de chorro, que se forman con la diferencia de temperatura.
"Hay dos aspectos determinantes en la cordillera de Los Andes, que concentra los cerros muy altos: el Tupungato, Aconcagua y Mercedario, lo cual es una barrera bastante grande y eso influye mucho en esa ruta", analizó el experto en declaraciones a radio Nihuil; y mencionó como segundo factor la existencia de las corrientes de chorro -conocidas como Jetstream- que inciden en la turbulencia y afectan a la estabilidad de la aeronave.
El factor meteorológico es la corriente de chorro, que circula con altas velocidades, de entre 130 y 250 kilómetros, "y esto afecta a la ruta con diferente intensidad, según la velocidad de la corriente".
Lidiar con las turbulencias en la Cordillera de los Andes
Los profesionales de la aviación comercial hoy cuentan con herramientas tecnológicas para diseñar un plan de vuelo y estar atentos a las inclemencias del tiempo. Un temporal en alta montaña puede demandar la cancelación de un servicio por no darse las medidas de seguridad.
Los pilotos están entrenados para realizar diferentes maniobras en el aire, ascender a una gran altura y luego bajar para sortear algunos de los cerros más altos del mundo.
"En la ruta de Mendoza-Santiago de Chile tenés que buscar una altura de 9.000 metros y después tenés que descender en cuestión de minutos, porque el vuelo demanda entre 35 y 40 minutos, no más que eso. Depende de la intensidad de la corriente de chorro será el nivel de turbulencias que te encuentres en esa subida y bajada", amplió.
El especialista destacó que en la actualidad hay mucha información y esto permite ir modificando las alturas en el plan de vuelo.
En ese sentido, graficó: "Es un juego entre tratar de subir lo menos posible para pasar rápido pero que no te afecte la seguridad y el confort de los pasajeros".
Las corrientes de chorro y la tragedia de los Andes
Las corrientes de chorro pueden explicar los tres accidentes más emblemáticos que se dieron en la cordillera de los Andes, como fue en 1947 con la caída del avión bombardero Lancaster de origen inglés que se utilizó en la Segunda Guerra Mundial y que en esta ocasión transportaba a 11 personas, de las que no hubo sobrevivientes.
Moiso junto a su padre fueron los responsables de encontrar parte de los restos de la aeronave que precipitó en el cerro Tupungato.
En julio de 1972 también se baraja que fueron las corrientes de chorro las responsables de otro accidente en el Aconcagua. En este caso un avión que transportaba vacas y que tenía que hacer la ruta Uruguay-Chile.
Por último, recordó el dramático hecho que se conoció como la tragedia de los Andes en octubre de ese año. El avión se vino abajo en el Sur de Malargüe, en el punto conocido como el Valle de Las Lágrimas.
"Los tres vuelos se vieron afectados por la corriente de chorro porque en esa época al no haber GPS (El Sistema de Posicionamiento Global) y los pilotos volaban por estima, por cálculo con un velocímetro. Se metían en la nube, volaban a estima por 30 minutos y creían que ya habían llegado a Chile. Entonces cuando se disponían a bajar se encontraban con los picos. El problema es que no tenían corrección visual de por dónde iban", analizó el entrevistado.
El ránking de la plataforma especializada de Turbli
Hace algunos días, la plataforma especializada Turbli dio a conocer el ránking de las rutas más turbulentas del mundo y destacaron que la ruta Mendoza-Santiago de Chile es la de mayor turbulencia.
El sitio especializado llegó a esta conclusión luego de un estudio en el que analizó más de 150.000 registros de vuelos de corta y larga distancia del año pasado.




