El genial cantautor llega este viernes a la Sala Circular de Le Parc con su nuevo material: Los años locos. Fue aquí, en Mendoza, donde se encontró con una historia que no sabe si es real, pero según él “suena tremenda”.

Zambayonny: “No me guardo nada en mis canciones”

Por UNO

Por Oscar Alejandro Trapé[email protected]

Zambayonny es el creador del género “romántico guarango”. Aunque también se convirtió en el rey de la canción escatológica en algún momento. Lo cierto es que el cantautor, oriundo de Bahía Blanca, con su disco Búfalo de agua fue nominado a los premios Gardel 2012 en un rubro que le calza como anillo al dedo: Mejor álbum de canción testimonial. “Menos mal que la terna la ganó el genio de León Gieco con su discazo El desembarco. A mí ya me alcanza y me sobra con la nominación”, reconoce Diego Perdomo, tal como reza el DNI de este músico, escritor y personaje de culto que tiene una columna dominguera futbolística en el diario Tiempo Argentino.

Siguiendo lo testimonial, el año pasado lanzó Los años locos, una placa también elogiadísima y que la trae esta noche a Le Parc para festejar –con los seguidores locales– sus 300 presentaciones en vivo. “Estoy llegando a Capital. Viajé a Bahía porque mi hermano fue padre y por ende yo soy tío por primera vez. Así que la felicidad es doble, porque puedo volver a Mendoza para un festejo bastante significativo de tres partes: hacemos el disco entero, luego me subo sólo con la criolla y después repasamos los clásicos con la banda”, nos cuenta el cantante, cuya voz parece surgida de una fusión entre las tonalidades de Alfredo Zitarrosa y Jorge Cafrune.

–¿A qué hace referencia el título Los años locos?–Cuando le estaba dando forma al material me di cuenta de que mantenía una cuestión festiva. Pero a la vez siempre estaba presente una sombra un tanto apocalíptica. El título hace referencia a los años ’20 de Estados Unidos con esa euforia que terminó en la depresión de los ’30. Aparte también hice referencia a Los años locos por una serie de situaciones felices y cambios que sucedieron en mi vida. Entonces sentí que el título cerraba

todo estas cuestiones.

–Igual el disco no es autobiográfico, ¿o sí?–Es mínimo lo que cuento de mi vida personal, yo siempre estoy fascinado por la ficción. Digo que es festivo porque lo hice de manera relajada, con amigos y de manera independiente. En realidad es hasta singular la manera de distribuirlo: se vende por Mercado Libre, porque el CD ya ha pasado a ser un objeto de colección. Es más, ahora te comprás un aparto de música y no trae para poner el compact disc (risas).

–¿Por qué decís que es un disco “para todo público”?–Con Búfalo de agua dije lo mismo. Cuando elijo una estética voy a fondo, cuando hice un disco escatológico fui a fondo con eso. En una etapa de mi vida hice canciones más pop. Ahora con estos dos últimos trabajos las canciones tienen otra tonalidad, son temas con textos largos, están muy bien instrumentadas y se mantiene el humor, por lo menos desde la mirada. Hay esa cuestión cínica e irónica de contar historias, pero al tener otro lenguaje es más amplio el público que te va a escuchar. Igual al tema de las palabras nunca le llevé el apunte, nunca levanté la bandera de tal cosa y dije: “Che, yo digo malas palabras”. Siempre fui cambiando como se me dio la gana y sin explicar nada.

–El reconocimiento de tu presente te llegó con la nominación en los Gardel 2012.–Eso es muy importante, bien inesperado. Yo siempre laburo los discos con el mayor amor. No me guardo nada, ni en mis canciones ni en la concepción de mis discos. Aunque los resultados uno no los sabe, si no sería todo más fácil. Sé que es un lugar muy común decir que ya es suficiente con la nominación, pero en mi caso es la verdad y no hay otra. Más porque no tengo ni idea de los premios y todas esas cosas.

–Cada vez es más la gente que te adopta como una especie de “psicólogo musical” .–Eso demuestra y deja bien en claro que la gente está mucho más loca que yo (risas). Igual es verdad que la gente que me acompaña cada vez es más en número. Pero todo es cambiante; hoy te presentás en un estadio y mañana tenés que hacer un recital en un ascensor. Son rachas y no sé otra forma de expresarlo. También en mis conciertos hay un clima de igualdad, porque me están viendo a mí, no estoy impostando nada. Yo no escribo sobre un tipo que le va muy bien en yate viajando por Europa. Apenas termino mis shows bajo a charlar con la gente, no me mareo ni un poco. Es allí donde me encuentro con historias increíbles.

–¿Podés contar una de esas historias?–Bueno, hay una justamente que me la contaron en Mendoza y seguro la haré cuento o canción (risas). Me contaron la historia de una familia que se fue de vacaciones a Chile y en este viaje de placer se murió la abuelita. Entonces como era costoso trasladar un cuerpo de un país a otro, decidieron traer el cuerpo de la abuelita en el portaequipajes del auto. Y cuando pararon a almorzar le robaron el auto a la familia con la abuelita muerta. No sé si es cierto todo esto, pero lo escuchás... ¡y te suena tremendo! (risas).

Ya está preparando un nuevo libro

Zambayonny publicó en 2012 su primera novela, llamada Biografía de un superhéroe y debido a las excelentes críticas, en 2012, volvió a publicarŸ Leyenda de un superhéroe.

“Son novelas que tienen mucho de ficción que han resultado bastante interesantes para la crítica y eso a mí me lleva a seguir experimentando en esta faceta de escritor”, asume Zambayonny. 

  • Cuándo: este viernes, a la 22
  • Dónde: en la Sala Circular de Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén)
  • Entradas: $150