Nicolás Cabré se defendió de las acusaciones de infidelidad de su (todavía) esposa Eugenia Tobal, tras unas fotografías en la casa de su compañera de elenco de Los únicos, Eugenia “China” Suárez. “Yo no fui infiel. Yo no engañé a nadie. Eugenia sabe por qué nos separamos”, soltó apenado en Más Viviana.
“Yo me fui a España a filmar una película. ¿De qué hago? Publicaron una foto en la que dice que era policía. Yo, en realidad, soy el ladrón. Ven una foto y hablan(...) No necesito ponerme el cartel de Estoy triste (...) Me molesta que sean tan machistas que crean que a la que le duele la pérdida del embarazo es a la mujer”.
“No estamos de acuerdo en muchas cosas, por eso nos separamos. Con el cariño solo no podíamos hacer nada”, confesó en un móvil desde la productora Pol-ka. “No hay una guerra entre Eugenia y yo. (...) No es un gran mérito hacerme quedar como un hijo de puta. Yo sé que Eugenia es una gran persona y aunque me quieran hacer creer que ahora se pone el anillo (de casada) porque los abogados se lo piden... no”.
Con la mirada para abajo, el actor advirtió “estoy tranquilísimo”, y agregó que “quizá ella no se acuerda, pero nos separamos por otra cosa (...) No soy el que dicen que soy”.
En la extensa charla, juzgó que “el enojo a veces no te deja ver la totalidad de las cosas” y se disgustó con parte del periodismo: “Jamás le preguntana ella si (la separación) fue por terceros. No les conviene, porque es mejor que sea novelesco”.
“Hoy por hoy no estamos divorciados porque tenemos que esperar, no porque estemos dudando. Estoy incómodo y dolido. Esto también pasará. No me arrepiento de nada. Fue un proyecto que no prosperó. Un beso a todos los que me quieren ver arruinado”.



