El gran violinista mendocino Narciso Benacot, músico de la Filarmónica de Mendoza y un verdadero referente nacional en la interpretación de este instrumento, falleció el lunes a la tarde, a los 66 años.
La comunidad artística acompañó a sus familiares en la despedida de este músico que también compartió sus conocimientos mediante la publicación de libros relacionados con la interpretación del
violín.
Violinista de proyección internacional, Benacot había nacido en Mendoza, donde inició sus estudios musicales a los 5 años. Sus maestros fueron Aquiles Romani, Dourthé Abbe y Enrique Iniesta, y con ellos se recibió en 1967 de profesor de Violín, Teoría y Solfeo, y Dirección Coral. Formó parte de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) durante 20 años, en el cargo de suplente de concertino, y posteriormente el de concertino durante 15 años, hasta 1985.
Formó parte de la Orquesta de Arcos de Mendoza. A fines de 1967 fue becado por la Fundación Bariloche para realizar un perfeccionamiento en violín y música de cámara, en Roma con Alberto Lysy, y en
Gstaad (Suiza), con Yehudi Menuhin, en los cursos dictados por este para los integrantes de la Camerata Bariloche, que integró y con la que realizó una gira de conciertos por Brasil, Estados Unidos, Francia, Austria, Suiza, e Italia, y hasta llegó a actuar en dúo de violines y orquesta con Alberto Lysy.
Al regreso al país, además de desempeñarse como solista de la Orquesta Sinfónica Universitaria, formó parte del Cuarteto de Cuerdas de la UNCuyo durante 16 años.
Como solista actuó en diversas ocasiones bajo la batuta de directores como Jorge Fontenla, Jorge Rotter, Humberto Scarabino y Kart Bertoli, entre otros.
Durante 1974 participó en una gira por Estados Unidos con el Ensamble de Buenos Aires, dirigido por Pedro Ignacio Calderón. En 1977, integró la Orquesta Filarmónica de las Américas. En 1987 actuó como
suplente de concertino de la Orquesta del ciclo Festivales Musicales, bajo la batuta de Leopold Hager. Esta invitación fue reiterada para el ciclo de los años 1988, dedicado a las sinfonías de Beethoven, y 1989, como suplente de concertino del Festival Berlioz-Ravel, pero esta vez bajo la dirección de Serge Baudo.
En 1989, la asociación Avome destinó una de las salas de exposición, diseñada por los arquitectos Octavio Vitali y J. Bobillo, a su homenaje, difundiendo sus antecedentes artísticos. En la clausura brindó un recital junto con el pianista Alberto Vásquez, con quien actuara durante gran parte de su carrera.
Además del Cuarteto de la Universidad Nacional de Cuyo, se desempeñó como primer violín del cuarteto Harmony durante 10 años. También fue primer violín del Cuarteto Dionysus y tocó junto con Pablo Saraví, en dúo de violines, con el conjunto de úsica Antigua Parthenia.
Editó un caset de violín y piano con Adriana Balter y un CD con el Cuarteto Harmony, De Mozart a Piazzolla.
Este año presentó un nuevo CD, en el Museo de Arte Moderno, con un emotivo concierto en el que tocó el violín en silla de ruedas.


