Selva Florencia [email protected]
Estreno. La artista plástica Lourdes Giunta cuenta aquí cómo fue trabajar con el famoso director en Por un puñado de pelos.
Una mendocina hizo el arte de la película de Montalbano
Lourdes Giunta tiene 38 años, es artista plástica y todavía no puede creer la experiencia que tuvo gracias al director Néstor Montalbano, quien estuvo al mando de la saga cinéfila de Peter Capusotto y esta semana estrena en los cines nacionales Por un puñado de pelos.
Para esa comedia familiar, el director montó su equipo en San Luis y entre los elegidos con quienes trabajó aquí en Cuyo estuvo la mendocina Lourdes Giunta.
Giunta estuvo a cargo del arte del filme bajo el ala de la directora de arte Lucía Figini. Además, hizo los dibujos que aparecen en un segmento de la película y que luego animó en Buenos Aires Andrés Borghi. La cinta se podrá ver desde este jueves en los cines locales.
“Pude relacionarme con lo que me contó Néstor del proyecto porque está vinculado a lo que hago, que es el arte. Después de charlar inmediatamente pudimos desarrollar juntos el arte para la película y fue una experiencia inolvidable”, contó Giunta por teléfono desde Buenos Aires, donde está participando en las promociones del filme.
La formación de esta joven, según aclaró, viene de la plástica y estudió en la Facultad de Artes de la UNCuyo.
Este es el debut en cine de Giunta, ya que antes sólo había incursionado en pintura, escultura y teatro.
“Siempre hice muestras colectivas y un día me atrapó la escultura, así fue como me aboqué a ella”, agregó Lourdes, quien quedó en contacto para trabajar con Montalbano en su próxima producción cinematográfica.
Antes de Por un puñado de pelos, la artista había incursionado en la realización de escenografías de obras de teatro y vestuario en algunas puestas del director local Gustavo Casanova.
Sobre cómo conoció al guionista y director de programas como Cha Cha Cha y Todo por dos pesos, ella recordó: “Conocí a Néstor en San Luis, en 2011, cuando él estaba trabajando con García Ferré. Le pedí un contacto y le mandé mi currículum. Un tiempo después me llegó la propuesta”.
Por esos días Montalbano era el director de actores de Soledad y Larguirucho, filme que tuvo guión y dirección de Manuel García Ferré.
Sobre cómo fue el rodaje y trasladarse a San Luis para trabajar, agregó: “Desarrollarte fuera de tu lugar siempre te desestabiliza, tanto para mí, que venía de Mendoza, como para quienes venían de Colombia y Buenos Aires, pero todo salió muy bien. Fue un trabajo duro que valió la pena”.
En cuanto a sus tareas como parte del equipo de arte, Giunta ofreció una anécdota. “Una noche tuvimos que quedarnos trabajando para una escena que se rodaría a la mañana siguiente y que tiene que ver con la fiesta del Chapí. Nico Vázquez (protagonista del filme) se re portó y se quedó cebándonos mate y contándonos chistes toda la noche”, contó la mendocina.
“Me gustaría dedicarme al arte público, es un tipo de trabajo que rompe con la distancia entre el público y el arte. Se inserta en el espacio urbano y la vida de la gente, al igual que lo hace el cine. Eso quiero hacer con la escultura y con intervenciones”, concluyó mientras proyecta los desafíos artísticos que la esperan.



