Diario Uno > Espectáculos > Sophia Loren

Una leyenda del cine en Netflix: La vida ante sí, con Sophia Loren

En está película Loren es madame Rosa, una anciana sobreviviente de Auschwitz que cuando abandonó la prostitución se dedicó a cuidar a los hijos de otras prostitutas como modo de vida

Sophia Loren es un ícono de la cinematografía mundial. Imposible olvidar la conmoción que causó en mi niñez ver Dos mujeres (Vittorio De Sica, 1960), con esa madre todo poder y ternura que encarnaba la Loren, a una edad en que yo no podía entender algunos aspectos de su trama (la escena de la violación, sobre todo). Pero era ella, la Loren, quien ocupaba a pura emoción, todo el espacio de ese filme inolvidable.

Hoy, a los 86 años, esa mujer que trabajó con algunos de los más grandes directores de varias generaciones, regresa de la mano de su hijo, Edoardo Ponti, en una remake de Madame Rosa, la cinta que en 1978 le valió el Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa al director israelí Moshé Mizrahi, con el protagónico de Simone Signoret, en base a la novela La vie devant soi, de Romain Gary.

Te puede interesar...

Foto 2 La vita.jpg

Ahora Loren es madame Rosa, una anciana sobreviviente de Auschwitz que cuando abandonó la prostitución se dedicó a cuidar a los hijos de otras prostitutas como modo de vida. Es conocida y apreciada en su ciudad, por eso su médico personal, el doctor Coen (Renato Carpentier), le pide un favor no apto para cualquiera: que se haga cargo por un tiempo de Momo (Ibrahima Gueye), un problemático niño senegalés, huérfano, que necesita aprender a respetar ciertas reglas, pero que sobre todo, necesita afecto.

La anciana se niega porque conoce a Momo: le robó hace poco en la calle. Pero como tiene dos pequeños más a su cargo, acepta el dinero que el doctor Coen le dará por tener a Momo y así el ladronzuelo va a parar a su casa. El chico trata de adaptarse a la vida como puede. Los robos y la venta de droga son parte de su búsqueda en medio de una realidad hostil desde sus primeros años. Su modo hosco, distante, a veces violento, no sirve para encontrar un punto en común con madame Rosa, pero poco a poco estos dos sobrevivientes irán descubriendo todo lo que tienen en común.

A pesar de que la figura convocante de esta película es Sophia Loren, quien se lleva gran parte de la atención en el relato es su coprotagonista, en un debut muy prometedor de Ibrahima Gueye, quien sabe otorgarle a Momo todos los matices emocionales que requiere su personaje, desde el enojo más profundo hasta la más conmovedora ternura.

Foto 3 La vita.jpg

El resto del elenco acompaña muy bien, logrando algunas escenas de notable belleza, como aquella en la Madame Rosa baila con su vecina Lola (Abril Zamora), una prostituta travesti que ya es una parte importante de esta singular familia.

Foto 4 La vita.jpg

Los inconvenientes surgen de un guión que subraya el sentimentalismo con líneas obvias y una traza maniqueísta de sus personajes, además de cierto aire de corrección política al incluir demasiados temas que de por sí solos ya podrían resultar en una película, desde la marginalidad de las prostitutas hasta la inmigración ilegal o el rechazo a las minorías que representa Lola.

La vida ante sí es una oportunidad para ver a una estrella que decidió no ocultar su rostro marcado por el paso de los años, como muchas otras divas lo hicieron, para dejar nuevamente en claro que el tiempo no acabó con su talento. Y la presencia del sorprendente Ibrahima Gueye completa un filme sostenido por estos dos pilares: una leyenda y una promesa.

La vida ante sí | Tráiler oficial | Netflix