Espectaculos Lunes, 17 de abril de 2017

Una historia verídica para el ganador del Oscar

Luis Puenzo, el primer cineasta argentino en ser galardonado con un premio de la Academia, es uno de los productores de El faro de las orcas, filme estrenado el jueves y basado en un hecho conmovedor ocurrido en La Patagonia.

Luis Puenzo es uno de los productores de El faro de las orcas, película dirigida por el español Gerardo Olivares y protagonizada por Joaquín Furriel y Maribel Verdú, que se estrenó el jueves en nuestras salas y reconstruye la historia real de la relación entre un guardafauna con un vínculo muy especial con las orcas que se acercan a Península de Valdés, en Chubut, y una madre que lleva hasta allí a su hijo autista para tratar de sanarlo.

Puenzo adelantó que ahora está escribiendo dos nuevas películas para dirigir, una sobre el bombardeo de 1955 a la Plaza de Mayo y otra -que sería su debut en el cine de animación- está basada en el cómic El último recreo, de Horacio Altuna y Carlos Trillo: "Voy muy lento porque son muy complicadas. Mi filmografía está llena de películas que no filmé, así que no sé qué pasará con estas".

El ganador del Oscar en 1986 por La historia oficial afirmó que esta "es una película que apareció casualmente y se nos ofreció" en 2004 cuando conoció al guardafauna Beto Bubas, justo cuando preparaba la filmación de su película La puta y la ballena y, un día antes del rodaje, decidió salir a pasear por la Península de Valdés junto con el coproductor español José María Morales.

"Fue un hecho casual. Cuando salimos a dar una vuelta a la península junto con Morales llegamos a Punta Norte a ver si podíamos ver a las orcas y de golpe apareció Beto Bubas, el guardafauna de ese lugar. Charlamos, nos ofreció café y agua caliente para el mate, y terminó contando esta historia verdadera, que fue el punto de partida de esta nueva película", recordó Puenzo.

El faro de las orcas está inspirada en la historia que Bubas les narró aquel día, que cuenta que su absoluta soledad en esa geografía patagónica bella e inhóspita fue interrumpida inesperadamente por una mujer y su hijo autista, que llegaron allí seducidos por la relación que él tenía con las orcas, a las que solía atraer a la costa con el sonido agudo que generaba con una armónica.

Puenzo explicó que "el chiquito veía las fotos de las orcas con Bubas en una revista y tenía unas manifestaciones no habituales. Le señalaba con insistencia las fotos a su madre y así surgió la idea de ella de llevarlo para allá. Nos conmovió mucho esta historia y nos quedó mucho en la cabeza. Además, Bubas nos regaló un libro autobiográfico que él había escrito sobre esa experiencia".

Soledades acompañadas

La película, cuyo preestreno nacional se realizó en Puerto Madryn, donde la producción donó a la provincia de Chubut la cabaña que se construyó especialmente para darle un hogar al protagonista, "narra el encuentro de dos soledades, porque Bubas era un ermitaño que vivió en completa soledad durante años. Muestra además todo eso tan inquietante que pasó con el niño y que también modificó a Bubas y lo dejó marcado para siempre".

"En la película la madre intenta entender a su hijo autista, porque el niño quiere algo, y siempre es muy misterioso saber cuál es ese interés y cómo encontrar una clave para su sanación. El chiquito real hizo un proceso interior y, según cuenta Bubas, también las orcas tenían una reacción distinta con el niño, una relación particular que le permitió abrirse a otra realidad muy distinta a la que tenía en la ciudad", agregó el laureado cineasta.

El cine antes y ahora

Puenzo, que empezó a trabajar en el mundo del cine a los 16 años, y en 55 años de profesión se desempeñó en diversos roles técnicos y realizó publicidad antes de volcarse a la dirección y producción de ficciones, recordó que "en aquella época no había escuelas. Nos criábamos y aprendíamos a hacer cine trabajando".

"Pero además nos criamos con otras formas de difusión de nuestras películas. Cuando hice La historia oficial en 1984, hacía como 20 años que filmaba. Pero aún en esa época pensar que una película argentina se iba a exhibir afuera del país era casi utópico, ni se pensaba. Cuando estuvimos en la competencia en Cannes, habían pasado 25 años desde que una película argentina había estado allí", afirmó.

Trazando un paralelo con la actualidad floreciente del cine nacional, Puenzo agregó que "ahora eso es normal, en cada festival importante hay cinco o seis películas argentinas. Esto antes no pasaba. Y creo que se debe al mérito de los jóvenes y a la Ley del Cine, que es envidiada en muchos países del mundo".

El cineasta, que ahora escribe dos películas con la idea de dirigirlas y produce las próximas películas de sus hijos Nicolás, Esteban y Lucía, aseguró que la Argentina es "el país con la mayor cantidad de óperas primas del mundo. Y todos estos logros coincidieron con la gestación de las escuelas de cine. Eso, entre otras cosas, hace que todos los años aparezca un nuevo grupo de talentos locales".

"Las herramientas técnicas son mucho mejores y de mucha mayor calidad. Asistimos a una posibilidad tecnológica brutal. Sin embargo, creo que la cultura del trabajo se modificó bastante, sobre todo lo que tenía que ver con una forma del hacer en rodaje que se relajó mucho y eso hizo que se perdieran ciertas cosas y que estén en riesgo de extinción muchas otras que sería bueno no perder", advirtió Puenzo en relación a las formas actuales de hacer cine.

En ese sentido, el cineasta destacó que "antes había una formación que se transmitía de maestro a discípulos y de padres a hijos. Y eso era parte de la riqueza del cine argentino, una tradición del cine de nuestro país que nunca se cortó durante 100 años y se transmitió de alguna manera de generación en generación".

El director sostuvo que "hay cosas del nuevo Plan de Fomento del Incaa que no me convencen. Es para dar una discusión más técnica. Pero creo que este nuevo plan no tiene en cuenta que el eje principal del cine argentino son los directores y seguirá siendo siempre así. Ahora pone el foco más en las productoras y este no es un país de productoras", remató.

Más noticias