Espectaculos Viernes, 2 de marzo de 2018

Una estatua de Harvey Weinstein, nueva protesta contra los abusos sexuales

La obra, esculpida por Plastic Jesus y Joshua 'Ginger', muestra al productor vestido con una bata y sentado en un sofá.

Solo tres días antes de la 90 ceremonia de los Oscar, los artistas Plastic Jesus y Joshua Ginger Monroe han instalado en Hollywood (Los Ángeles, EE UU) una estatua dorada de Harvey Weinstein, acusado de abusar sexualmente de decenas actrices. Sentado en un sofá de cuero dorado, ataviado con una bata rosa y sujetando una estatuilla cerca de sus genitales. Así aparece representado Weinstein en la escultura Casting Couch (El casting del sofá), una crítica a las agresiones sexuales que sufren muchas actrices, que se ven coaccionadas para poder conseguir un papel. La obra ha sido colocada muy cerca del Teatro Dolby, el lugar en el que se celebra la gala de los premios del cine estadounidense.

"Durante muchos años se han ocultado debajo de la alfombra los abusos sexuales de muchos aspirantes a formar parte de la industria. Las quejas de acoso han sido ignoradas", ha afirmado Plastic Jesus en su cuenta de Facebook. El escándalo de Weinstein ha dado un impulso a numerosas víctimas, que han alzado su voz y señalado a otros actores, directores y productores por comportamientos similares. Personalidades como Kevin Spacey, Dustin Hoffman, James Franco, Brett Ratner, John Lasseter, Louis C.K. y Bryan Singer se han visto salpicadas por acusaciones de este tipo.

"Tienen el dinero y el poder para dar trabajo y lo usan para su propio placer sexual, y no hay mejor manera de visualizar esto que haciéndolo con El casting del sofá", ha señalado Ginger. Varios movimientos como el Me Too (Yo también) y Time's Up (Se acabó el tiempo) han canalizado en los últimos meses las reclamaciones de las víctimas de abusos sexuales y han impulsado las iniciativas que exigen respeto e igualdad para las mujeres.

Plastic Jesus, un pseudónimo bajo el que el artista oculta su identidad, ha explicado que él y Ginger dedicaron dos meses a trabajar en la estatua, que ha sido financiada gracias a donaciones. No es la primera vez que ambos escultores protagonizan un acto de protesta a través del arte. En 2016, antes de que Donald Trump fuera elegido presidente de EE UU, colocaron en varias ciudades estatuas del aspirante a la Casa Blanca en las que este aparecía desnudo.

La estatua de Weinstein ve la luz el mismo día en que se ha confirmado que un grupo de inversores liderado por Maria Contreras-Sweet, una mujer que ocupó un puesto en el Gobierno de Barack Obama, ha comprado por 500 millones de dólares la productora cofundada por Weinstein.